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A petición de la madre, el padre o tutor, la diputada local perredista Elizabeth Mateos Hernández propuso que se lleven a cabo exámenes antidoping o toxicológicos en las escuelas de educación básica en la ciudad.
La también presidenta de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) aseguró que la aplicación de estos exámenes contribuirían a atender casos de riesgo.
Mateos Hernández aclaró que los resultados que arrojen los exámenes serían confidenciales y se realizarían siempre y cuando sean los tutores quienes lo soliciten.
Las prácticas toxicológicas serían realizadas por personal de la Secretaría de Salud del Distrito Federal (Sedesa) de manera gratuita en las instituciones educativas mediante campañas similares a las de vacunación o tamizaje que ya han sido practicadas.
“El mejor tratamiento para el uso y abuso de drogas es el seguimiento, la promoción de la salud, el autocuidado y la prevención en los diferentes entornos, el social, el familiar y la escuela”, opinó la diputada perredista.
La legisladora local dijo que también se planteará que en los programas de estudio de educación básica hasta el bachillerato se incluyan clases sobre prevención de las adicciones, las cuales son necesarias para concientizar a los estudiantes sobre las adicciones que causa el uso de las drogas.
Insistió en que la comunidad estudiantil debe profundizar desde los salones de clases sus conocimientos sobre los riesgos, daños, mitos y realidades del consumo de bebidas alcohólicas, tabaco y otros estupefacientes.
Mateos Hernández agregó que se buscará diversos convenios con clubs deportivos, gimnasios y centros culturales para que, como parte de la rehabilitación, los estudiantes con problemas de drogadicción hagan actividades artísticas sin costo alguno y además puedan ejercitarse físicamente.
Cifras del Informe 2010 del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones (SISVEA) refieren que 15% de las muertes de personas en edad productiva registradas en el Distrito Federal estuvieron relacionadas con el consumo de alcohol.
Por ello, la asambleísta detalló que impulsará acciones conjuntas con el Instituto de Atención y Prevención de Adicciones (IAPA) y se concretarán convenios con escuelas de educación superior, públicas y privadas, para que estudiantes de psicología, medicina, derecho, pedagogía y trabajo social participen en clases para las madres, padres o tutores de los alumnos que están en riesgo de convertirse en adictos a cualquier tipo de droga.
La reducción del consumo de alcohol y de cualquier droga ayudará a contrarrestar un problema de salud pública que provoca muertes por accidentes y detona la violencia o actos de delincuencia, entre otras situaciones, señaló la perredista Elizabeth Mateos.
La Encuesta Nacional de Adicciones (ENA) del año 2002 reveló que la edad promedio en el que las personas inician la ingesta de drogas oscila entre los 12 y 15 años de edad.
La diputada local perredista comentó que cuando una clase o materia se vuelve obligatoria para un estudiante genera una sinergia entre éste, los profesores y la familia, ya que despierta el interés de todos para lograr una calificación satisfactoria.
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