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Construcciones, el dolor de cabeza de la ciudad

No se siguen en sentido estricto las cuestiones de cálculo. Hay malas interpretaciones al edificar, reconocen

El Gobierno del DF modifica su reglamento de construcción, que considera la mejora de mecanismos de control para garantizar su correcta aplicación (ARTURO BERMÚDEZ. EL UNIVERSAL)
Metrópoli 19/09/2015 03:30 Sandra Hernández Actualizada 04:07

A pesar de las nuevas tecnologías existentes, poco se ha logrado para mejorar los mecanismos de construcción de los edificios de la ciudad de México, pues el actual Reglamento de Construcciones del Distrito Federal permanece sin cambios desde 1987.

Algunos edificios consideran en sus diseños amortiguadores y pilotes —estructuras que cimentan obras y las hacen más flexibles ante movimientos telúricos y viento–; sin embargo, las normas técnicas, en caso de sismos, continúan arcaicas, por lo que, el gobierno capitalino actualiza el reglamento de construcciones y espera presentarlo antes de que finalice este año.

En entrevista con EL UNIVERSAL, el secretario de Protección Civil del DF, Fausto Lugo, afirmó que los edificios nuevos, sobre todo, las construcciones realizadas por avenida Paseo de la Reforma poseen elementos que refuerzan la seguridad de los edificios, con el objetivo de que la estructura resista un sismo mínimo de 8.5 grados Richter.

Destacó la existencia de cuartos de seguridad, que son zonas de resguardo en caso de un sismo.

Resaltó también que algunos inmuebles poseen aspersores instalados que permiten la extinción más rápida del fuego. “Algunos ya tienen mecanismos de conexión entre pisos, como bombas, mangueras, que, incluso a esa altura ya no necesitan escalas”, dijo.

Afirmó que una medida poco menos actual pero eficaz es colocar crucetas de acero a lo largo de las paredes que dan más flexibilidad a las trabes de los edificios para mitigar riesgos.

El director General del Instituto para la Seguridad de las Construcciones en el DF —organismo descentralizado del Gobierno del Distrito Federal y sectorizado a la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse)—, Renato Berrón Ruiz, afirmó que el problema no son los materiales, sino la calidad del diseño.

“Todos los materiales bien usados funcionan bien, ya sea madera, acero, concreto, pero tienen que ser edificios adecuados para una zona sísmica, que sea sismoresistente”.

De acuerdo con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), los elementos estructurales son las partes de una construcción que sirven par darle resistencia y rigidez a los edificios, su función principal es soportar el peso de la construcción y otras fuerzas como sismos y vientos.

Entre los principales elementos se encuentran: muros de carga de mampostería rodeados de castillos de concreto, huecos reforzados con acero y concreto, muros de concreto, columnas, vigas o trabes, losas, diagonales de acero o cables de acero.

Reglamento obsoleto.

La ciudad de México posee un reglamento de construcción obsoleto bajo el cual se han creado prácticamente todos los edificios que existen en la capital del país.

En entrevista el director General del Instituto para la Seguridad de las Construcciones en el Distrito Federal (ISCDF), Renato Berrón, afirmó que si bien la reglamentación ha ido en evolución, no han tenido cambios significativos desde el 87, “en esa fecha ya hubo un cambio significativo en la forma que se diseñaban los edificios evidentemente a raíz del sismo del 85, a partir del 87 se ha mantenido en el mismo nivel de conocimiento”, afirmó.

Como resultado, dijo, se han detectado errores y omisiones en los cálculos de construcción.

“El reglamento no sigue en sentido estricto las cuestiones de cálculo, hay malas interpretaciones a la hora de construir. El reglamento que actualmente está vigente tiene que revisarse por parte de los corresponsables, pero en algunos casos no se hace porque los mecanismos de revisión van perdiendo eficiencia. Ya tiene muchos años y requiere ajustes”.

Berrón Ruiz adelantó que el gobierno del DF modificará su reglamento de construcción, el cual considera la mejora de mecanismos de control para garantizar la correcta aplicación del reglamento en los proyectos.

“Se está involucrando a nuevos actores en la responsabilidad, a los constructores, propietarios, proyectistas y especialistas de mecánica de suelo, quienes van a tener que firmar planos que los hace responsables por cualquier cosa que pudiera sucederle al inmueble”, afirmó Berrón Ruiz.

El Instituto para la Seguridad de las Construcciones será el encargado de controlar a todos los peritos en materia de seguridad estructural, quienes van a revisar los nuevos proyectos más importantes de la ciudad.

En materia de sustentabilidad, los edificios deberán hacer uso de la energía solar, incluso se hará obligatoria la captación de agua pluvial de las azoteas y el uso de accesorios ahorradores de agua en las instalaciones.

“Hay cambios en la accesibilidad para las personas con discapacidad, se hace referencia a las normas complementarias para hacer más anchos los pasillos”. Adelantó que el nuevo reglamento buscará organizar las obras en la vía pública, es decir, cada nueva construcción tendrá que ser registrada ante la Agencia de Gestión Urbana (AGU), con el objetivo de que “si en una calle se tiene que hacer una zanja para meter ductos, después tengan la obligación de repavimentar”.

Berrón Ruiz confió en que antes de terminar el año, el nuevo reglamento sea publicado en la Gaceta Oficial del Distrito Federal. “Sé que ya está revisado por la Consejería Jurídica del Distrito Federal (Consejur) y refrendado por varias dependencias relacionadas con el sector de la construcción”.

El funcionario afirmó que para la modificación del reglamento de construcciones trabajaron en coordinación colegios de Arquitectos, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CEMIC), las secretarías de Gobierno, Obras y Servicios, Desarrollo Urbano y Vivienda, Medio Ambiente y Protección Civil.

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