Con sólo 23 años de edad, Eder Mancera pensaba hacer una vida en los Estados Unidos, su papá y su hermano lo esperaban, un pollero lo había ayudado a ingresar a la Unión Americana, pero el sueño de darle una mejor condición económica a sus familiares se perdió el mismo día que Eder ingresó a los Estados Unidos; la migra lo ubicó inmediatamente.

Su hijo y su esposa esperaban recibir los primeros dólares para mejorar su condición económica, pero no contemplaban que al concluir 2016, Eder estaría en prisión y que fuera deportado a la Ciudad de México. “Me pasaron con un lazo debajo del puente fronterizo, todo fue en media hora, pude llegar a una central camionera en El Paso, el hombre que me ayudó a pasar me dijo que me compara algo de comer mientras llegaba y al salir me percaté que estaba la migra, así que me metí de inmediato al baño, mientras se iban”, recuerda Eder. Tras varias horas esperando dentro del baño, el pollero le aseguró que ya no corría peligro, que podía continuar su camino, pero al salir del baño fue detenido.

De acuerdo con cifras de los consulados, en Estados Unidos habitan poco más de 65 mil capitalinos, aunque el Gobierno de la Ciudad de México estima que la cifra asciende a más de millón y medio e, incluso, podría alcanzar el millón 800 mil.

A unas horas de iniciar su gira de trabajo por Chicago, el jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, afirma tras la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, la visita de connacionales a las casas de atención con que cuenta la Ciudad de México en Los Ángeles y Chicago, se incrementó hasta 35%.

Precisó que en estas casas cada semana se brindaba asesoría e información sobre los programas de apoyo con que cuenta la Ciudad a un promedio de 30 personas, pero en las últimas semanas la cifra creció a más de 100.

En entrevista con EL UNIVERSAL, Miguel Ángel Mancera señala que durante la primera gira de trabajo que realizó a Los Ángeles se encontró con migrantes que preguntan si México está listo, que piden asesoría legal y no apoyos económicos.

Disminuye migración

“El que me iba a recoger por la camioneta me dijo que saliera, que estaba todo libre, le dije que estaba la migra afuera y me dijo que ya no había nada; cuando salí me estaban esperando ahí; me agarraron, me esposaron y me llevan a migración”, relata Eder

El joven salió de su casa en la delegación Tlalpan el 5 de noviembre de 2016, su padre le llamó y le confirmó que ya tenía el contacto para pasarlo a Estados Unidos, por ello, se fue directo a Ciudad Juárez, Chihuahua.

Eder, quien se encuentra a la espera de ser beneficiario del Seguro de Desempleo, fue detenido el 8 de noviembre, pero regresó a la capital el 26 de enero junto a 134 personas deportadas del país vecino.

Desde las instalaciones del aeropuerto, el jefe de gobierno reconoce que la falta de oportunidades y la necesidad de encontrarse con sus familias, son motivos por los cuales los jóvenes capitalinos migran.

Pese a ello, afirma que “no hay una efervescencia” de migración y aun cuando la Ciudad de México se ubica en la sexta entidad expulsora de migrantes a nivel nacional, el fenómeno “es mucho menos intenso que Michoacán, Jalisco o Zacatecas”.

Crecen repatriaciones

Aunque la salida de chilangos, según las autoridades, ha disminuido, los retornos van en aumento. En entrevista con este diario, la secretaria del Trabajo y Fomento al Empleo, Amalia García, informó que el número de deportados en el AICM pasaron de 350 a la semana a 485.

“Estados Unidos ha ampliado el número de vuelos que llegan de EU a la CDMX con personas deportadas, antes eran dos vuelos a la semana, ahora son tres”, detalló.

Amalia García refirió que las deportaciones de trabajadores migrantes aumentaron a lo largo del gobierno de Obama, cuando más de 2 millones y medio de mexicanos fueron deportados en ocho años; sin embargo, las amenazas de Trump no sólo fomentan la expulsión de trabajadores indocumentados, sino también persecución, descalificación y criminalización.

En ello coincide el secretario de Desarrollo Económico, Salomón Chertorivski. Precisó que de 2007 a 2009, durante la administración de Obama, fue cuando se registró un mayor número de deportaciones: 570 mil a todo el país, de los cuales 10% serían originarios de la Ciudad de México.

Faltan recursos

Miguel Ángel Mancera afirmó que la Ciudad se encuentra trabajando a la espera de los capitalinos que sean repatriados, y para ello las Secretarías de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades, Desarrollo Social, Trabajo y Fomento al Empleo, Desarrollo Económico, Salud y la Consejería Jurídica cuentan ya con algunos programas de apoyo y se encuentran preparando otros.

Pese a ello, reclamó que hacen falta recursos para atender este fenómeno, pues de los 12 millones de pesos que desde la federación eran destinados a un programa de atención a migrantes, en especial para el emprendedurismo, llegó en ceros.

Mancera indicó que aunque “se ve difícil” obtener una ampliación presupuestal, el gobierno capitalino impulsará apoyos como el Seguro de Desempleo, espacios para pernoctar en los Centros de Asistencia e Integración Social y Seguro de Desempleo.

Ya en la Ciudad de México, Eder precisa que tras ser detenido lo llevaron a migración y a una prisión federal. Aunque su papá y hermano, viven en Houston, Texas y se dedican a la construcción, “no volvería a intentar irme a Estados Unidos, el trato es muy malo. Es muy feo estar encerrado, aunque iba por una mejor vida, pues aquí el sueldo es poco, prefiero seguir con mi familia que pasar humillaciones”.

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