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“Iniciamos sesiones con el pie izquierdo”

Morena cuestiona designación de presidente de Junta Instaladora; reclamos son parte de la vida legislativa, celebran asambleístas

Así rindieron protesta los legisladores que conforman la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México y que será la encargada de redactar la Constitución de la capital del país (FOTO: LUCÍA GODÍNEZ. EL UNIVERSAL)
Metrópoli 16/09/2016 01:07 Diana Villavicencio y Gerardo Suárez Actualizada 01:07

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La instalación de la Asamblea Constituyente en la Ciudad de México —que será la responsable de dictaminar y aprobar la Constitución de la capital del país— empezó con el pie izquierdo y fragmentada por el partido Morena.

Minutos antes de que arrancara la primera sesión del Constituyente, en la Casona de Xicoténcatl, Morena mostró el músculo con acarreo de simpatizantes y hasta de danzantes prehispánicos, quienes entre copal, música y baile les deseaban éxito en el primer día de labores.

Los morenistas llegaron juntos y a diferencia de los otros constituyentes ingresaron por donde casi nadie esperaba, por la calle de Tacuba, rodeados de consigas a su favor.

Bernardo Bátiz, coordinador de los diputados, aseguró que acudieron por la convocatoria que ellos mismos emitieron el viernes pasado.

Por su parte, los diputados constituyentes del PRI, PAN y PRD arribaron separados, pero todos —incluidos los de Morena— buscaron los reflectores para hablar sobre la importancia de que la Ciudad de México tendrá su primera Carta Magna.

Al principio todo fue cordialidad. El secretario general de la Cámara de Diputados, Mauricio Farah, recibió el proyecto de Constitución que le entregó el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera. El funcionario se lo dio a los decanos: Augusto Gómez Villanueva, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez, Bernardo Bátiz y Javier Jiménez Espriú.

Frente a los invitados especiales y diputados constituyentes, el acto protocolario se efectuó sin aspavientos.

Dentro del salón de plenos, el desorden se vivió por la designación del presidente de la Junta Instaladora, que finalmente fue el priísta Augusto Gómez Villanueva.

La longevidad y la antigüedad legislativa, que eran los criterios para elegir al presidente de dicha junta, también fueron los motivos de encono para que Morena exigiera —desde los escaños— que su coordinador Bernardo Bátiz asumiera la titularidad, bajo el argumento de que había sido electo en las urnas y no por “dedazo”.

Tras los jaloneos, el ex procurador capitalino fue designado como primer vicepresidente; Ifigenia Martínez como segunda vicepresidenta. El primer secretario fue Porfirio Muñoz Ledo y Javier Jiménez, segundo secretario.

También fue motivo de queja por parte de los morenistas, la posición de los escaños. Mayela Delgadillo reclamó que por imposición del Senado, una vez más los mandaron hasta atrás, dando preferencia al PRI y al PAN que quedaron en las primeras filas.

Ni siquiera había iniciado la lista de asistencia, cuando el diputado morenista Javier Quijano, con el micrófono apagado en su escaño, alzó la voz para exigir la invalidez de la presidencia.

Gómez Villanueva le cedió la palabra, por lo que bajó las escaleras para ponerse frente a la tribuna, donde estaban los decanos, y desde ahí expresarle que lo desconocía como presidente.

Le siguieron Jaime Cárdenas y Consuelo Sánchez. Los inconformes exigían que Bernardo Bátiz fuera quien liderara la Asamblea.

Con reclamos inició la sesión, donde sólo se tomó protesta a los constituyentes. No hubo posicionamientos, pero sí constantes llamadas de atención al orden por parte del presidente de la junta hacia todos los constituyentes, quienes aprovechando todo el ambiente de encono que provocó Morena, también imperó la desorganización.

Hubo incluso diputados que ni siquiera ocuparon su lugar porque prefirieron cederlo a sus invitados, como fue el caso de una niña que —en el tiempo en que transcurrió la sesión— se la pasó pintando en el asiento, a pesar de que había una prohibición para ingresar a acompañantes.

Gómez Villanueva habló fuerte y quiso poner orden, pero los morenistas tenían carteles listos con la leyenda “Designación violenta la soberanía popular”. Ni los elementos de resguardo del Antiguo Senado de la República detectaron las pancartas, pese al cerco de seguridad que había desde el exterior del inmueble.

A pesar de este hecho, el PRI hasta los disculpó, pues —en voz de César Camacho— atribuyó los reclamos de Morena a un ánimo desbordante, respetable y hasta bienvenido.

“Es una Asamblea que debe dar espacios para el ejercicio de la libertad donde el respeto y la tolerancia estén presentes todo el tiempo, sí, pero también el orden derivado de la legalidad”, manifestó el legislador.

Acción Nacional también lo desestimó al asegurar que están en su derecho a criticar la designación.

“No no veo que sea una confrontación, fue una moción que hizo que —dentro de la práctica parlamentaria— se permitieran hacer mociones y expresar un punto de vista que se hizo con respeto y yo creo que eso es lo que debemos buscar en todas las acciones”, señaló Santiago Creel.

El diputado Jesús Sesma dijo “iniciamos con el pie izquierdo”.

El presidente anotó todos los reclamos. La próxima sesión será el martes 20 de septiembre, día en que empezará el análisis del proyecto de Constitución que fue entregado por el jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera.

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