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Entre 25 y 30 personas en situación de calle hostigan a los turistas nacionales y extranjeros que visitan la Zona Rosa, delegación Cuauhtémoc.

Empleados de diversos establecimientos aseguran que en toda el área hay indigentes, pero abundan en Génova.

Este sector de la población no sólo pide dinero a los visitantes, sino que toman las pertenencias de los clientes de bares y restaurantes. Algunos se muestran violentos y llegan al punto de arrojar botellas a quienes los corren de los comercios.

Según Reyna Romero, empleada de La Terraza, 60% de los indigentes son adultos y 40%, niños de tres a 16 años.

“Hay demasiados y creo que cada día aumenta más el número de indigentes, tanto del sexo femenino como masculino, igual niños, ya no sólo son adultos, sino niños los que hay en toda esta calle, hay en toda la Zona Rosa pero hay más flujo aquí en Génova”, dijo la empleada.

Reyna comenta que la mayoría duerme bajo las carpas de algunos locales: “Cuando cierran los bares y recogen todas las mesas se meten a dormir, no sólo salen en las noches, sino desde el día, cuando venimos a abrir los locales los vemos dormidos en la entrada”.

Durante un recorrido por la calle Génova, EL UNIVERSAL detectó a algunos hombres en situación de calle dormidos junto a las jardineras, a un costado o frente a establecimientos mercantiles. Hubo quien buscaba alimento en los contenedores de basura y otros degustaban el alimento que les ofrecieron algunos turistas.

José Antonio Herrera, empleado del Boomers, considera que el problema de los indigentes ya es excesivo, “porque el día molestan a los clientes y están en la calle drogándose o tomando. Los hostigan, piden dinero, comida y algunos llegan a tomar lo que hay en las mesas”.

Afirma que la actividad recurrente de los infantes es pedir limosna, vender dulces y hasta cigarros. “Hay niños desde los tres años que a penas caminan y ya están pidiendo monedas, vendiendo cigarros, algunos drogándose con cemento”.

El encargado del bar Boomers recuerda que la semana pasada un niño en situación de calle se robó el morral de un cliente, “fue un niñito que entró vendiendo dulces y el cliente estaba fumando afuera, el morral lo dejó en la mesa y se lo llevó. Tenemos cámaras de vigilancia y ahí nos dimos cuenta”.

A pesar de que tienen las grabaciones que prueban los hechos, José Antonio comentó que nada pudieron hacer porque al niño no se le ve la cara y en la zona hay demasiados.

Mencionó que en múltiples ocasiones ha pedido el apoyo de los policías para retirar a los indigentes del establecimiento, “pero no los pueden tocar, no pueden hacer nada”.

A pesar de que los indigentes, sobre todo los niños, saben que no pueden pasar a los bares y restaurantes, burlan la vigilancia para entrar a pedir limosna o vender su mercancía.

Ver a personas en situación de calle sin ropa o haciendo sus necesidades fisiológicas en la vía pública también incomoda a los visitantes.

“La gente viene a comer y a pasar un rato agradable con la familia, pero nos ha tocado que vean indigentes al desnudo y es desagradable”, resaltó Daniel, gerente del Salón Corona.

Añadió que cuando los indigentes drogarse en la calle también genera temor entre los clientes, “nosotros ya estamos acostumbrados a ver todo ese tipo de situaciones, pero el turismo es el que les teme”.

Cuando entran al establecimiento y molestan a la clientela “nosotros tenemos la obligación de pedirles que se retiren, pero si se ponen pesados ya le llamamos al policía”.

Algunos toman la comida que está servida en las mesas sin pedir permiso y eso genera que los comensales ya no regresen al local. Para evitar perder consumidores, los comerciantes solicitaron a la autoridad competente solucionar este conflicto y los retire.

“Sí se atienden reportes”. Víctor Hugo Ramos, jefe del Estado Mayor Policial, aseguró que los agentes de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina atienden todos los reportes que les hacen los comerciantes y empleados de la Zona Rosa conforme a derecho.

“La ley es muy clara, todo el que esté generando algún tipo de obstrucción debe ser remitido al Juzgado Cívico. Hay algo que le llaman, un concepto como limpieza social, de llevarse a los grupos vulnerables; no, en ese sentido nosotros actuamos conforme a derecho y a petición de las partes afectadas”, mencionó al respecto.

El funcionario recordó que la Secretaría de Desarrollo Social tiene sus propias actividades para incluir a esas personas, pero ninguno de los indigentes se quiere ir a ningún albergue, porque pedir limosna es su forma de vida; entonces, “lo que hacemos constantemente es estarlos retirando”.

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