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SOFÍA FELGUEREZ / NATALIA DE LA ROSA

Las comidas que amamos

26/09/2016
21:13
Natalia de la Rosa Hilario
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¿Llevar o no llevar tupper a la oficina? La búsqueda de un comedor casero, amigable y de buen sazón que nos haga sentir como si regresáramos a casa es intrépida

Entrar y desarrollarse en el mundo laboral es intimidante y supone una serie de peripecias para el oficinista. El rush hour del transporte público, el tráfico, el moño de la corbata y el tacón. Pero no todo es tragedia: todo buen oficinista sabrá proveerse de comida (y botanitas) en todo momento. Y tal vez, si elaboráramos el decálogo culinario del trabajador-de-nueve-a-cinco, éste sería el punto  principal, el mantra con el que millones de personas sobrevivimos la rutina diaria de oficina. Repitan después de mí: “Regla número Uno del Club del Oficinista: el Club del Oficinista nunca pasará hambre.”   Ahora, repitan también: “Regla número Dos del Club del Oficinista: el Club del Oficinista nunca pasará hambre.” Sí. Ya sea armados con tupper o con un circuito confiable de cocinas ricas y económicas: el Club del Oficinista nunca pasará hambre. Comeremos rico. Comeremos bien. Comeremos juntos.

Planearás tu semana
Así es. Si queremos seguir al pie de la letra la regla número Uno y Dos del Club del Oficinista, lo primero que debes hacer es planear tus comidas y tu lista de compras. Te recomendamos que vayas al mercado durante el fin de semana. ¡Date tiempo! Tu bolsillo lo agradecerá y de esta manera disfrutarás de comida más fresca. Ejemplo: un manojo de lechuga y otro de espinaca te alcanzarán para cinco porciones de ensalada. 
Luego: lava y desinfecta tus frutas y verduras y ármate de bolsas herméticas para que tengas listas tus porciones. Si guardas lechugas, coloca una servilleta de cocina al interior para que absorba la humedad. O bien, si cocinas un guisado el domingo: déjalo enfriar por completo, porciona y congela. Una noche antes, pásalo al refrigerador y estará listo para la hora de la comida. 

¿Y la botana?
Estar sentado al frente de la computadora provoca un estilo de vida sedentario, así que debes  cuidar las botanas que comes a media mañana o durante la tarde. Snacks de jícama, zanahora, pepino o betabel rallado son una excelente opción, pues si optas por fruta, toda esa azúcar extra que no quemas por estar sentado se convertirá en grasa. Las nueces, los cacahuates y las almendras también son buenos para estimular la concentración pero, ¡ojo! cuida la porción (no más de 50 gramos) y toma en cuenta que si están salados o azucarados, aumentarás el sodio y las calorías.  Solución: compra los frutos secos a granel y tuéstalos al horno con un poco de jengibre, paprika o ajo en polvo. Destina un tupper pequeñito para la porción del día y así evitarás comer de más. 

La clave está en las porciones
Aunque el carrito de jugos te ofrezca un litro de jugo de naranja al módico precio de 15 pesos, no cedas ante la ganga. Un vaso de 120 ml es más que suficiente para tu porción de la mañana. También busca tuppers con capacidad para una porción de aproximadamente 250 gramos pues, si utilizas contenedores más grandes, buscarás llenarlos hasta el tope y ya te vimos que te lo terminas todo. Tip: si llevas ensalada, elabora en casa 200 ml de vinagreta  y refrigérala. Ahora, busca un frasquito pequeño con capacidad de 50 ml y así podrás alinear las lechugas al momento. ¡No hay nada peor que comer lechuga remojada!   

Evita accidentes
Sí, sabemos que no hay peor tragedia que se te abra el tupper y tu bolsa se llene de comida. Opta por platillos no caldosos. He aquí unas ideas: una ensalada tabule,  un bowl de quinoa con frutos secos,  cuscus con espinaca y arándano o salpicón de res. La milanesa con ensalada y un poco de arroz también es una gran opción. Si optas por tinga o pollo con mole, deshebra bien la carne para que absorba bien la salsa.   

Tu comedor de confianza
Si todo esto te falla, busca un comedor cercano y hazte amigo de la cocinera y el mesero. ¡Te sentirás como en casa! Además, comerás bien y variado. En la ciudad de México la cultura del oficinista ha generado espacios para alimentación amigable pues, acéptalo, no puedes vivir de pizza, tortas de tamal y tacos todos los días. Con esta necesidad en mente, el chef Pablo Salas ofrece un refugio culinario en Público Comedor para todos aquellos  que trabajan o andan por Polanco.  Te recomendamos su milanesa, la tostada de setas encurtidas y su pan de elote. ¡Serás fan! Y, como los queremos mucho, el chef Pablo  comparte sus recetas con mucho cariño para ti.  

 

Te recomendamos preparar esta rica milanesa de res, receta cortesía de Pablo Salas

 

 Público Comedor

Dirección: Molière 50, col. Polanco
Tel:  4000 1288
Facebook:  @PUBLICOcomunidad
Horario: lun-vie 08-20 hrs. / sáb 08-18 hrs.
Promedio: 130-200 pesos

 

 

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