20 | NOV | 2019
De izquierda a derecha: Diana Nava, Nicole Martain y Yahaira Baro

Enólogas de buena cepa

23/02/2016
01:54
Rubén Hernández
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Diana Nava, Yahaira Baro y Nicole Martain desarrollan el proyecto Entre Santos, la nueva propuesta alternativa de Bodegas de Santo Tomás

Traen el sentir vinícola, y el oficio lo han adquirido a lo largo de algunos años, a partir del estudio, el racionamiento y el aprecio de las virtudes y los retos del terruño; de la convivencia emotiva, pero también exigente con grandes figuras de la vitivinicultura bajacaliforniana. El resultado, bajo la línea de esa experiencia vital, es el andar en la escritura de renovadas percepciones en la lectura del emblemático Valle de Guadalupe y del de Santo Antonio de Minas: Entre Santos, testimonio de una nueva generación en la enología con un estilo femenino y el sello de una bodega de tradición: Santo Tomás.

"Hablamos de vinos con un carácter innovador, con una dirección diferente a lo que se está haciendo, siguiendo nuevas tendencias y en la sintonía de nuestras búsquedas. Son resultado de un diálogo, de una experimentación en conjunto dirigida a nuevos segmentos de consumidores. Finalmente ése es un punto que no podíamos perder de vista desde que dimos impulso al proyecto: tener muy clara la intención de llegar a un sector de consumidores que está atento a las novedades, a conceptos alternativos, pero siempre con un estándar de calidad muy bien definido", dice Diana Nava, quien junto Yahaira Baro y Nicole Martain, protagoniza este proyecto que ha dado a luz tres flamantes etiquetas: San Landa, San Ciela y San Aura, además dos reservas, Antonia y Ramona.

Hijas, respectivamente, de tres personajes íntimamente ligados al devenir de la enología en México y la producción vinícola, Laura Zamora, Antonio Baro y Fernando Martain, lanzan bajo el sello de Santo Tomás una línea de vinos que rinde un homenaje personal y colectivo a sus madres.

"Ha sido una experiencia increíble, son vinos que desarrollamos de manera conjunta, buscando alternativas, analizando variantes. Por supuesto tuvimos siempre el punto de vista de nuestros padres, no podría ser de otro modo, ya que también han sido nuestros maestros. Siempre mantuvieron un papel muy crítico, muy exigente; además de tener la visión y las apreciaciones del consejo técnico de la bodega. Ha sido un trabajo hecho con mucha pasión, con mucha libertad, pero también con un altísimo nivel de exigencia, porque siempre está de por medio el nombre de una bodega de prestigio internacional", expresa Yahaira Baro, fundadora del grupo de cata "Enocofrades de Baja California".

Oriundas de Ensenada y con un alma mater en común, la Universidad Autónoma de Baja California, han moldeado su visión de la enología y de la industria vinícola en paralelo con la evolución de la región. Han aprendido en los laboratorios familiares y con el desenvolvimiento en diversas áreas tanto de Santo Tomás como de otras bodegas locales, con experiencias en regiones importantes fuera de México.

"Santo Tomás es una empresa que está en transformación, abriéndose a nuevos proyectos. La idea es no encasillarse en determinadas fórmulas y contar con líneas alternativas que van poniendo de manifiesto aspectos únicos del viñedo, del terruño y por supuesto del oficio de los enólogos. No buscamos solo mezclas y expresiones diferentes, sino también procesos de producción innovadores que están sujetos a cambios con cada cosecha", afirma Nicole Martain, quien ha trabajado en el valle de Napa y en Mendoza, Argentina, y que desde 2011 trabaja en la bodega familiar Cavas Valmar.

La seguridad del consumidor es un factor fundamental en esta aventura vinícola. No se trata solo de experimentar, sino de desarrollar un concepto firme, honesto y de altísima calidad que cumpla las expectativas del consumidor, que incluso las supere y abra la puerta a nuevas opciones. Estamos realizando una producción muy pequeña, apenas para satisfacer la demanda local y de algunos clubes de vinos. El precio es muy atractivo, de 165 pesos, en el caso de San Landa, San Ciela y San Aura", dice Diana Nava, quien ha realizado pasantías en Argentina y asesora a diversas bodegas bajacalifornianas.

ENTRE SANTOS

El proyecto experimental de Bodegas de Santo Tomás

SAN CIELA

Varietal:100% Chardonnay

Año: 2013

Azúcar residual: 25gr/lt

Vista: Vino limpio y brillante de color amarillo paja con destellos dorados claros.

Aromas: Destacan los aromas frutales como piña-miel, lima y chabacanos.

Boca: Resalta su dulzor, con notas de fruta tales como piña y plátano, un amargor agradable para dar paso a un final de larga permanencia.

Uvas provenientes del Valle de Santo Tomás. Fermentado en tanques de acero inoxidable sin fermentación maloláctica a baja temperatura, entre 12-15°C

SAN AURA

Varietal: 100% Barbera

Año: 2012

Azúcar residual: 15gr/lt

Vista: Limpio, brillante en tonos rosa salmón con destellos cerezas

Aromas: frutos rojos, destacan las frutas frescas como sandía, fresa y cerezas.

Boca: Buena intensidad, destaca su acidez, notas de caramelo macizo, sandía, cereza, fresa y cítricos.

Uvas provenientes del Valle de Santo Tomás. Maceración durante 4 horas

Fermentado en tanques de acero inoxidable sin fermentación maloláctica a baja temperatura, entre 15-17°C

SAN LANDA

Varietal: 60% Cabernet Sauvignon, 30% Tempranillo, 10% Syrah

Año: 2012

Azúcar residual: 1.4gr/lt

Vista: Limpio, brillante en tonos violeta y ribete color grosella.

Aromas: Afrutado, destacan sus notas de higo confitado, caramelo, frutos negros maduros y café.

Boca: Buen ataque con presencia de taninos suaves, con notas de moras.

Viñedos provenientes del Valle de Santo Tomás. Maceración en frio en tanques de acero inoxidable. Fermentado a temperatura controlada y pasando por fermentación maloláctica. Sin barrica.

 

 

 

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