2019, y los riesgos continúan

Laura Iturbide Galindo

La tensión geopolítica se muestra, una vez más, elevada en el escenario de 2019. Algunas circunstancias como ciclos electorales; cambio en los modelos económicos; coaliciones o aparición de nuevos grupos políticos, desacuerdos comerciales, entre otros, favorecen un perfil de riesgo que en algunos casos ha aumentado respecto al año pasado. Esto desde luego influye en la volatilidad de los mercados. Sin embargo, éstos se mantienen resilientes.
 
Con relación a los más relevantes, los economistas de IHS Markit e IDEA resaltan lo siguiente:
 
*Señales mixtas en los emergentes latinoamericanos. En México el presupuesto se mantendrá dentro de las metas fiscales, mostrando concordancia con seguir propulsando políticas económicas; empero se mejora bastante la oferta de recompra de los tenedores de bonos del Nuevo Aeropuerto de México en Texcoco y aumenta el costo de su cancelación (inicialmente se estimaba un monto aproximado de 120 mil millones de pesos), que incluso va más allá de uno de índole monetario, ante todo reputacional. En Argentina el compromiso de austeridad, asegura la continuidad del apoyo otorgado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) a esa nación, pero exacerba la recesión económica; de hecho, ésta junto con la incertidumbre de la deuda soberana y la evolución del tipo de cambio, son los principales riesgos para el país austral este año.
 
*El presidente de Estados Unidos enfrenta un Congreso dividido. En la más reciente elección del 6 de noviembre de 2018, el partido republicano siguió conservando la mayoría en el Senado, no así en la Cámara de Representantes, donde actualmente impera una mayoría demócrata, habiéndola así recuperado después de ocho años. Se viene una época de incertidumbre en la lucha de Trump por impulsar decisiones que resultan muy controversiales, como levantar el “muro” para frenar la inmigración y la liquidación de la reforma sanitaria de su antecesor Barack Obama. De hecho, el presidente Trump está dispuesto a llamar a una “Emergencia Nacional”, si ambos partidos en su país, no llegan a un acuerdo del techo del gasto, que incluya el dinero para la construcción del muro. Incluso, se espera que el Presidente Trump continúe no solo con este punto de inmigración de su agenda “America First”, sino también en materia de política exterior (Acuerdo China-Estados Unidos) después de la tregua acordada entre ambos países; ratificación legislativa (del T-MEC) y sanciones, guerras comerciales y ataques a Siria e Irán.
 
*Emmanuel Macron se ve forzado a frenar las reformas prometidas. Francia enfrenta una crisis política desatada por los llamados “chalecos amarillos”, que inició en octubre de 2018 como un movimiento “no estructurado” de protesta social y que ahora se ha convertido en un intento político desestabilizador, que se ha extendido a otros países como Bélgica, Países Bajos, Alemania, Suecia, Reino Unido e Irlanda. El dilema de Macron es convencer a los inversores internacionales a que, pese a este movimiento, mantiene el ímpetu reformista que lo llevó al poder, a la vez que sostener su compromiso de escuchar los reclamos que sus conciudadanos plantearán en el llamado “debate nacional”. De cómo resuelva el dilema, dependerá en parte la salida a esta crisis y el resto de su mandato.
 
*Brexit: el tiempo lo alcanzó y se agotan las opciones. El Parlamento inglés rechazó tajantemente el acuerdo entre el Gobierno y la Unión Europea (UE) para lograr una salida ordenada del Reino Unido de esta última el 29 de marzo. La impresión fue que la primer ministro Theresa May había cedido mucho al sistema aduanal, sin claridad de lo que recibiría a cambio su país. Entonces lo que resta es pedir más tiempo o convocar a un nuevo referéndum. El primer escenario pareciera el más probable, pero necesitan la aprobación de los 27 miembros restante de la UE. Su salida podría presagiar la desintegración del Reino Unido de llegarse el caso de un “Brexit, sin acuerdo”, lo cual sería caótico; muchos desearían regresar el tiempo al 23 de junio del 2016 y replantearse si el divorcio con la UE, habría valido la pena en primera instancia.
 
Directora del Instituto de Desarrollo Empresarial Anáhuac en la Universidad Anáhuac, México Norte

 

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