El próximo jueves 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua, como cada año desde 1993. La Asamblea General de las Naciones Unidas lo estableció para crear conciencia sobre la situación crítica que tiene la disponibilidad del agua en el planeta.

En estos 25 años, en la Ciudad de México poco se ha hecho para garantizar la sustentabilidad del recurso y el acceso al agua potable a toda la población. En mi artículo de hace dos semanas, Agua: la prioridad, planteo un diagnóstico basado en datos objetivos y técnicos que demuestran una gravísima situación: vamos en el corto plazo a una crisis inmanejable por falta de agua.

No es una posición apocalíptica ni fatalista, es una advertencia oportuna para que tomemos conciencia sobre la necesidad de acciones urgentes con carácter de emergencia nacional, que de no hacerse inmediatamente estaremos frente a un verdadero cataclismo.

La Plataforma de Gobierno elaborada por mi equipo para competir por la Jefatura de Gobierno la llamamos Agenda metropolitana para la Ciudad de México 2018-2050. En este documento, el agua es el tema principal. No pudimos alcanzar las firmas suficientes para competir en la boleta electoral, pero como lo dijimos desde el inicio, nuestro objetivo era y sigue siendo defender una plataforma de cambio radical en las políticas de la Ciudad y muy especialmente en el tema del agua.

El capítulo de la Agenda 2018-2050 respecto al agua se titula Recuperar el acuífero de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México (ZMCM) y garantizar el abastecimiento de agua potable de calidad para toda la población. Se trata de un plan hídrico para la ZMCM que consta de 10 programas que describo brevemente:

1) Modernización y renovación de la red primaria y secundaria de abastecimiento de agua potable para reducir de 40% a menos de 10% las pérdidas por fugas. 2) Sectorización de la red, que consiste en la construcción de redes más pequeñas con macromedición. 3) Instalación de medidores eficientes en todas las tomas domiciliarias, comerciales e industriales. 4) Agua de calidad las 24 horas del día. 5) Tratamiento del 100% de las aguas negras generadas y reúso de 100% de las aguas tratadas. 6) Protección y recuperación de bosques, áreas de reserva ecológica, parques nacionales, áreas de recarga del acuífero, áreas de inundación, áreas verdes, jardines y deportivos. 7) Mantener, proteger y tecnificar al máximo todas las áreas agrícolas de la Ciudad. 8) Revisar y publicar el Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial Metropolitano (POET) de la ZMCM, y los Programas de Desarrollo Urbano (PDU) municipales del Estado de México y de las alcaldías en la Ciudad de México, acordes al POET metropolitano. 9) Elaborar un Plan Metropolitano para nuevos “Polígonos de Actuación” enfocados en la construcción de nuevas unidades habitacionales, modernas y bien planificadas, que garanticen vivienda digna para todos.

10) Desarrollar los proyectos para dos nuevas fuentes de abastecimiento externo de agua potable para la ZMCM: a) Traer agua del sistema hidroeléctrico Necaxa. El proyecto de ingeniería básica ya fue elaborado por la Conagua, y b) Extraer agua del acuífero de Tula y bombear a la ZMCM, proyecto urgente no sólo para la ZMCM, sino también para los distritos de riego de Hidalgo, ya que es un acuífero sobrecargado por las aguas del sistema de desagüe de la Ciudad de México.

Estos 10 programas requieren de una inversión astronómica de recursos, pero tienen absoluta viabilidad técnico-económica. Además, se justifican porque garantizan la sustentabilidad del recurso hídrico para la ZMCM, el bienestar de sus habitantes y la viabilidad futura de la capital de la República.

www.ciudadposiblecdmx.org@JL_Luege

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