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christian.leon@eluniversal.com.mx
Mientras que en la historia de Estados Unidos existen asesinos seriales, como Ted Bundy o Charles Manson, hay otros acusados que se presumen inocentes, pero cuyos casos han estremecido al mundo y han acaparado la televisión y la prensa.
Este es el caso del ex jugador de futbol americano O. J. Simpson, cuyo juicio por la muerte de su esposa conmocionó a la tercera parte de los estadounidenses, quienes siguieron su juicio por tv hace más de dos décadas.
Pero, ¿qué hace que casos de asesinatos a sangre fría causen este impacto y, a la vez, suban los niveles de audiencia?. Para Larry Karaszewski, escritor de American Crime Story: El pueblo contra O. J. Simpson, la respuesta es muy sencilla: Morbo.
“Al ser humano le gusta por naturaleza ver situaciones de riesgo sin correr peligro. También está el punto de que casos como el de O. J. fueron escandalosos, porque en apariencia él era un hombre ejemplar, podría ser tu vecino o el hombre con quien tu madre querría que te casarás, sin embargo, las apariencias engañan”, dijo Larry en entrevista con EL UNIVERSAL.
La historia de Simpson se une a una lista cada vez más nutrida de shows sobre aparentes asesinos. Este año, Netflix lanzó su documental de 10 episodios Making a murderer.
En el documental se retrataba la vida de Steven Avery, un hombre que pasó 18 años en prisión por agresión sexual e intento de asesinato a Penny Beerntsen; fue exonerado en 2003, pero en 2005 fue arrestado y en 2007 condenado por el asesinato de Teresa Halbach, una fotógrafo local.
Tras el estreno de este trabajo, la policía reabrió el caso de Avery, pues la transmisión puso en evidencia supuestas inconsistencias en el proceso penal a Avery.
“La televisión no tiene la facultad ni la obligación de educar ni meter a asesinos a la cárcel, pero creo que al hacer historias como en American Crime u otras nos hemos dado cuenta el impacto que tiene la televisión y cómo puede ayudar sin proponérselo a que beneficie al caso que se trata”, explicó Karaszewski.
Esta efervescencia por los shows sobre crímenes han hecho que se creen canales especializados en tocar estos temas, uno de ellos es Discovery Investigation, el cual ofrece programación sobre investigaciones criminales, principalmente de homicidios, y otros documentales relacionados con delitos.
En el caso de American Crime, cuyo final de temporada llega mañana a las 22:00 horas por canal FX, otro factor de su éxito es que pone en evidencia a la sociedad norteamericana, apuntó Karaszewski.
El escritor comentó que, por tratar de ser políticamente correcto, un pueblo siempre ha tomado las mejores decisiones en pro de la justicia.
Por eso aunque el caso real fue cubierto por los medios alrededor del mundo e incluso se televisó —se calcula que el dictamen final fue visto por más de 100 millones de espectadores, casi la mitad de la población que Estados Unidos tenía en esa época—, Larry dice que el show tiene un plus que ha hecho que los fans estén semana a semana frente al televisor.
“La mayoría conocemos los hechos, aunque muchos espectadores no hubiesen nacido en ese tiempo, así que quisimos basar el show en lo que sucedía detrás, qué pasaba afuera del juzgado, que pasó cuando O. J. huía en la camioneta y creo que para cualquiera es fascinante poder ver lo que no estuvo documentado, es algo casi natural estar detrás de todo sin temor a ser parte de eso”.
Muchos pasajes de la serie son ficción, algunos otros fueron tomados de diversas entrevistas realizadas a los involucrados, así como algunos memorias publicadas por los implicados.
El guionista señaló que el objetivo principal del equipo creativo era claro, deseaba incomodar a la audiencia, poner a los espectadores fuera de equilibrio.
“Gran parte de la serie es acerca de la reputación. Tras la segregación racial y cómo los estadounidenses blancos y los negros viven de manera distinta sus vidas”, contó Alexander.
La serie tendrá segunda temporada y, de acuerdo con los productores, el tema a tratar podría ser el huracán Katrina y las tragedias derivadas de este desastre natural.
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