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Peter Murphy ofreció un show que se caracterizó por el ambiente íntimo, una voz que inundó de misterio y recuerdos al público que se entregó durante poco más de una hora en el escenario del Plaza Condesa.
Las palmas y gritos clamaban minutos antes de las 21:00 horas para que apareciera la espigada figura del intérprete de “Cuts you up”. El oscuro escenario resaltaba el set de cuerdas con el que el concierto Stripped se llevaría a cabo.
Con actitud teatral, Murphy apareció en el escenario, el pétreo semblante del cantante inglés quedó resaltado con la camisola blanca que utilizó para su show. Una rosa roja en el brazo izquierdo le daba una apariencia enigmática, mientras que las notas de “Cascade” llamaron a los asistentes a adentrarse en una atmósfera.
“¡Hola México!”, expresó el cantante en español, provocando los gritos de sus fanáticos. “Estamos muy felices de estar aquí, y espero que recuerden esos ojos color índigo”, mencionó, mientras que Emilio China, su violinista y John Andrews, en la guitarra, interpretaron los acordes de “Indigo eyes”.
El primer bloque de canciones estuvo compuesto por un recorrido por el comienzo de su carrera como solista, “Marlene Dietrich’s favorite poem”, “All Night Long” y “Our secret garden”, mismas que invitaron a los asistentes a percibir de una forma distinta las melodías, pues en esta ocasión, era una versión acústica.
Un emotivo momento entre los asistentes se dio cuando el originario de Northampton recordó al fallecido David Bowie al interpretar “The Bewlay Brothers”, mientras que el tema “Strange kind of love” fue el pretexto para recordar su etapa como cantante de Bauhaus, pues gradualmente la canción se convirtió en un breve fragmento de “Bela Lugosi’s dead”.
El intérprete de “Seesaw Sway” shizo suyo el escenario, al pasear de forma sobria, causando la hipnosis no sólo musical, sino visual, del público.
La dramática experiencia se complementó con los movimientos, que conjugados con la voz, hicieron del show una mezcla de interesantes elementos, lanzó besos al aire, saludos al cielo y miradas profundas. En la canción “The Rose” se deshizo de la rosa que portaba para lanzar los pétalos al aire.
“Kingdoms coming live”,“Silent Hedges”, “Never fall out” y “Gaslit” hicieron corear y aplaudir a las más de mil 500 personas que se congregaron para ser parte del rito que Peter Murphy hace de su música.
Se despidió de su público, no sin antes dejar la expectativa cuando una vez que desapareció del escenario, volvió para entregar cuatro canciones más: “Lion” de su más reciente material y “Three Shadows” y “Hollow hills” de Bauhaus. Concluyó su concierto acústico con “Your face” del 2002.
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