Madonna reina en la ciudad
14 | NOV | 2019
6

Madonna reina en la ciudad

07/01/2016
03:40
Ariel León
-A +A
La cantante mostró anoche su “Corazón rebelde” y homenajeó a Frida Kahlo en el domo de cobre

[email protected]

Está cerca de cumplir las seis décadas de vida, pero Madonna demostró en su primer concierto en la Ciudad de México que eso la tiene sin cuidado; su “Corazón rebelde” —como titula su gira— logró que más de 16 mil 160 fanáticos vibraran con ella. La corona aún es de ella.

A las 22:15, la espera terminó y cuando el escenario en forma de cruz con un corazón se iluminó, los fans sabían que era tiempo, la reina había llegado.

Aun con la larga espera —se había anunciado que saliera a las 21:30 horas— para los verdaderos fans no importó; algunos hicieron la clásica ola para matar el tiempo y unos más aplaudieron, pero todos en general se mostraban ansiosos por el regreso de la intérprete de 57 años.

Entre las filas pocos adolescentes y jóvenes; la mayoría de los fans reunidos anoche en el Palacio de los Deportes eran aquellos que habían crecido con ella, que habían visto su evolución y estaban ahí para rendirle pleitesía.

Contrario a sus seguidores en Manchester, quienes la abuchearon por salir 50 minutos tarde al escenario, los mexicanos le perdonaron el retraso.

El show se dividió en cuatro actos, el primero fue “Joan of Arc”, que estuvo envuelto en una estética Samurai, en donde interpretó los temas “Iconic”, “Bitch Ii m Madonna”, “Burning up”, “Holy water” y “Devil pray”.

“¡México!, ¿están conmigo? Qué calor hace aquí”, fueron algunas palabras que la diva expresó a su público mexicano, quien alzando sus teléfonos buscaba guardar y preservar el momento.

Provocadora e irreverente como desde sus inicios, no dudó en jugar con motivos religiosos, incluso ella y sus bailarinas se vistieron como unas sexies monjas que a la vez la hacían de strippers, mostrando sus dotes en los tubos dispuestos en el escenario, mientras simulaban la escena de la última cena de Cristo con bailarines semi desnudos.

Para su segundo acto, “Rockabilly meets Tokyo”, Madonna optó por una estética como su nombre lo indica, rockanrollera de la década de los 50.

La cantante hizo énfasis en la igualdad en el ser humano y tras interpretar “Body shop” explicó que en el mundo no deberían existir diferencias de raza, credo o sexo. Para ello ejecutó de forma acústica el tema “True blue”. También interpretó canciones como “Deeper and Deeper”, “Heartbreak City” y “Like a Virgin”, en la que hizo una reversión con tintes de rock y música disco.

En la tercera parte del concierto, “Latin-Gipsy”, despertó la euforia de los presentes con “Living for Love”, para la cual recurrió a la estética con la que dio a conocer su álbum Rebel heart, que se basa en motivos españoles con capas y trajes de torero.

Este fue el momento ideal para que la artista luciera su debilidad por los sonidos latinos, pues además cantó “La isla bonita” y desplegó algunos pasos de flamenco.

Entonces aprovechó para recordar y homenajear a uno de sus ídolos: Frida Kahlo y así entonó una versión española de “Who’s that girl”, con sus bailarines caracterizados de algunas pinturas de la artista mexicana.

“Esta es de mis partes favoritas del show porque estamos muy influenciados por la cultura mexicana”, expresó Madonna.

Mantente al día con el boletín de El Universal

Comentarios