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cesar.huerta@eluniversal.com.mx
Cuáles son las complicaciones para que la frase “felices para siempre” realmente funcione.
“La primera idea era llevar a un Adán y Eva contemporáneos y la película terminó siendo una historia triste y al mismo tiempo, algo que reflexiona sobre el estado del alma”, dice la cineasta Elisa Miller.
Quien habla tiene en su estante el premio a Mejor Corto en Cannes del año 2007 por su trabajo en Ver llover, y luego incursionó en el largo con Vete más lejos Alicia, que gustó mucho al público juvenil.
Ahora con El placer es mío, da un paso, mostrando sexo y algo de violencia, por lo cual cuenta con clasificación C, para mayores de 18 años, de acuerdo con los criterios de RTC.
La historia retrata a Rita (Flor Edwarda Gurrola) y Mateo (el no actor Fausto Alzati), una pareja que decide irse a una cabaña y cuya relación se ve modificada por el deseo de ser mamá de ella y el miedo de él.
La cosa empeora con la llegada de la prima del protagonista (Camila Sodi).
“Lo único que hago es llegar a destapar la cloaca de sentimientos que tenían y confrontar a Rita con lo que era”, señala Camila.
La cinta producida por Christian Valdelievre (Temporada de patos) ganó en el Festival Internacional de Cine de Morelia 2015 y, aunque tiene escenas fuertes, no batalló para conseguir recursos financieros.
Para lo que sí tuvo dificultad fue para encontrar distribuidor, por las escenas sexuales, siendo PIANO el que se decidió.
“No es fácil hacerlas”, comenta Fausto Alzati, quie en la vida real es escritor y se dedica a hacer tatuajes.
“Es normal que uno haga cosas solo o con la pareja, pero aquí hay mucha gente aparte viendo”, recuerda.
Así, la participación de Flor Edwarda fue esencial pues, recuerda Miller, podía pasar de una escena complicada a un estado de broma, a los pocos segundos, en el set.
“Podíamos estar todos tensos y ella nos hacía ver que todo era ficción”, narra la realizadora.
Flor Edwarda sabía qué la labor del elenco era llegar a mostrar por qué una pareja enamorada llegue a un punto donde el amor no puede existir.
El punto de vista femenino tras la historia, daba un plus.
“Muchas veces (en el cine) no vemos al hombre y su incapacidad de comunicar las cosas, lo que están sintiendo, aquí Mateo no es un cabr... macho sino también otras cosas”, considera.
El placer es mío saldrá en pantallas de la Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Puebla y Toluca.
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