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Y el ¡huelum! volvió a sonar en el estadio Wilfrido Massieu. Casi 18 años después de ser vetado para el futbol americano y a 15 de cualquier otra actividad, el inmueble cobró vida en una jornada en la que los dos equipos del IPN se llevaron el triunfo.

Jornada dos de la Organización Nacional Estudiantil de Futbol Americano (ONEFA). Las Águilas Blancas de Enrique Zárate y los Burros Blancos de Víctor Castillo enfrentan a los Potros y Frailes, respectivamente.

Los conjuntos guindiblancos fungen como locales. Pero en esta ocasión, a diferencia de años anteriores, sí están en casa: en el ‘Willy’.

La afición responde. Algunos, los más fieles, llegan desde las siete de la mañana para contemplar los preparativos para el histórico momento.

“Como aficionados nos da mucho gusto que nuevamente se juegue aquí, la verdad no había necesidad de estar en otros estadios cuando tenemos uno tan bonito como el Wilfrido”, dijo Julián, aficionado guindiblanco desde hace ya una década.

Conforme se acercan las 11 de la mañana, hora en la que inicia el juego de los Volátiles de Santo Tomás, el público ingresa al estadio. Extienden mantas de apoyo a sus jugadores y ellos les corresponden entonandoel ¡huelum!.

El ambiente es de fiesta dentro y fuera del recinto deportivo mientras elementos de seguridad resguardan las inmediaciones. Tanto quienes ingresan con auto como aq   uellos que lo hacen a pie, deben mostrar su boleto y pertenencias si pretenden ingresar al emparrillado.

Margarita Méndez nunca ha visto jugar a las Águilas Blancas en el Wilfrido. Desde hace al menos cinco años acompaña a su padre a los duelos de los guindiblancos y su pasión por el equipo politécnico crece cada día.

“Dicen que a las mujeres no nos gusta el futbol americano, pero no es así, a mí me encanta. A toda mi familia le apasiona y a mí también. En un futuro también me encantaría estudiar en el Politécnico y seguir apoyando al equipo”, dice.

En las inmediaciones del estadio, los vendedores ofrecen toda clase de artículos: gorras, llaveros, chamarras, playeras y cascos miniatura.

Algunos aficionados buscan boletos de último momento. Su misión es imposible, pues desde hace tres años las entradas sólo pueden conseguirse mediante el sistema Ticketmaster.

“Es por seguridad de los que compran y también para que todo tenga un poco más de orden. Hoy vino mucha gente buscando entradas pero nosotros no los podemos ayudar, porque no hay taquillas de venta”, dice el personal de vigilancia de la entrada.

En el segundo partido del día los Burros Blancos se llevaronn también la victoria ante los Frailes del Tepeyac por marcador de 31 a 7.

Fue el 27 de septiembre de 1997 cuando, un enfrentamiento de aficionados entre los entonces Cóndores y las Águilas Blancas, provocó que las autoridades deportivas dejaran de usar el Wilfrido.

Ayer, se terminó la espera. Y el ¡huelum!, está de regreso.

Incluso Enrique Fernández, director del Instituto Politécnico Nacional celebró el acontecimiento.

“Hoy fue un día histórico para nuestro IPN. Se reabrió el estadio Wilfrido Massieu. ¡Felicidades Politécnico!”, escribió en su cuenta de twitter.

Cómodos triunfos. Luis Humberto Tinoco se convirtió en un jugador clave para las Águilas Blancas al concretar dos anotaciones, una de ellas en escapada de 95 yardas, para que el equipo lograra la victoria en la reapertura de
su estadio por 23-7 a los Potros Salvajes de la UAEM.

La próxima semana las Águilas enfrentarán en este mismo escenario a los Burros Blancos IPN, mientras los Frailes Tepeyac visitarán a los Lobos UAdeC (1-1).

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