“Hago música para una interacción espiritual”

El oboísta brasileño Carlos Prazeres debutará en México dirigiendo a la Orquesta Sinfónica del Instituto Politécnico Nacional

Los conciertos de la Orquesta Sinfónica del Instituto Politécnico Nacional serán hoy a las 19 horas y el 29 de octubre a las 13 horas. Foto: Ariel Ojeda / EL UNIVERSAL
Cultura 27/10/2016 00:20 Dalia Cristerna / Clínica de periodismo Ciudad de México Actualizada 00:20

Hoy será el primer concierto de la Orquesta Sinfónica del Instituto Politécnico Nacional bajo la dirección del oboísta brasileño Carlos Prazeres, quien hará su debut en México con el programa titulado Ensueños Invernales y estará acompañado del violinista Adrián Justus, ganador del Concurso Nacional de violín de la UNAM, como solista invitado.

El trabajo de Prazeres se ha caracterizado por buscar acercar la música clásica a todo tipo de públicos por medio de presentaciones didácticas. Durante su visita en México, el concertador comentó en entrevista que son muchos los rasgos que tienen en común México y Brasil y en ambos países su intención es pluralizar la música de concierto.

“Los dos países se parecen en su gente, su clima y comparten características musicales semejantes, pero además viven muchos problemas sociales, pienso en la desigualdad como una de las más grandes preocupaciones. La música clásica es vista como algo destinado solamente a personas ricas o mayores, lo que yo quiero expresar es que la música de concierto es para todos”, señaló.

Prazeres afirmó que una de las razones por las que los públicos jóvenes no se acercan a la música clásica es por la imagen conservadora y tradicional que ésta guarda. “Los maestros de orquesta no hablan con su público, no se acercan a él, yo siempre pretendo que los asistentes se sientan cómodos y sean parte de la interacción del concierto”, dijo el director.

El músico aclaró que en la música clásica existen contradicciones, por ejemplo, Mozart fue un compositor muy humilde que realizó partituras que serían escuchadas por públicos de élite que tienen la concepción de los conciertos como eventos sociales. “Yo no hago música para un evento social, hago música para una interacción espiritual, algo místico que tiene que existir en una sala de concierto”.

La Orquesta Sinfónica de Bahía, de la cual Prazeres es director, suele presentarse con vestimenta cómoda y jeans, una vestimenta distinta a la usual en el ámbito musical, sin embargo, aseguró, no está totalmente a favor de la modernización de los programas clásicos pues afirma que la atmósfera que requiere una orquesta para realizar las interpretaciones debe ser silenciosa y adecuada. El verdadero avance, indicó, está en la manera de acercarse al público y convivir con él.

“Creo que mi compromiso social con la juventud es mostrar cómo los compositores clásicos fueron transgresores, mucho más que cualquier banda de rock. Armónicamente, los rockeros no hacen muchas locuras, las hacen en su imagen y sus letras, pero musicalmente son sumamente tradicionales, no así los compositores clásicos como Beethoven o Tchaikovsky que revolucionaron la música”.

El programa de los conciertos que dará en la Ciudad de México integra el Concierto para violín y cuerdas en Re menor de Félix Mendelssohn, que será ejecutado pro el violinista Adrián Justus, y la Sinfonía No.1 en Sol menor Op. 12, Ensueños invernales, de Pyotr Tchaikovsky.

Prazeres expresó estar muy cómodo con la identidad jovial de la Orquesta Sinfónica del Instituto Politécnico Nacional. El concierto Ensueños invernales se presentará el jueves 27 de octubre a las 19 horas y el sábado 29 de octubre a las 13 horas en el Auditorio Ing. Alejo Peralta del Centro Cultural Jaime Torres Bodet (Av. Wilfrido Massieu s/n, esq. Av. IPN, Col. Zacatenco).

nrv

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