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Las voces de Lorca, Neruda y Rubén Darío

Los sentimientos estuvieron a flor de piel y las reacciones no se hicieron esperar durante el encuentro literario

David Huerta, Maximiliano Cid, Uriel Cadena, Lorenza Ruiz y Lázaro Tello Pedró ofrecieron un recital. FOTO: Valente Rosas/EL UNIVERSAL.
Cultura 20/05/2016 12:07 Antonio Díaz / Clínica de Periodismo Ciudad de México Actualizada 12:51

Comenzaba a caer la noche, el público poco a poco llegó al Salón de usos múltiples del Centro Cultural Elena Garro, bajo el pretexto de escuchar "El escalofrío azul. Veintitantos poemas y un brindis", una lectura de poemas a cargo de David Huerta, Maximiliano Cid, Uriel Cadena, Lorenza Ruiz y Lázaro Tello Pedró.

 

Los sentimientos estuvieron a flor de piel y las reacciones no se hicieron esperar cuando textos como Animal de luz y El viento en la isla, de Pablo Neruda, fueron interpretados por Uriel Cadena y Maximiliano Cid, aunque los suspiros fueron más evidentes cuando Cadena declamó Canto a la esperanza, de Rubén Darío.  

 

Otro de los poemas declamados fue Nocturno, de Rubén Darío, en voz del maestro de la Facultad de Filosofía y Letras, David Huerta, quien explicó que sólo son cinco universitarios: "No somos actores ni mucho menos declamadores profesionales, nos hemos encontrado sencillamente en los textos poéticos. Ha sucedido ello con toda naturalidad, como quienes comienzan una conversación entre amigos o compañeros y la prosiguen con interés creciente".

 

Huerta manifestó que se sacaron a los escritores de las aulas y las bibliotecas por la relevancia que tienen: "Los tres autores que hacemos comparecer en esta velada son los más conocidos en nuestra lengua, y en muchas otras lenguas también. Son grandes poetas y maestros, sin sus obras seríamos irremediablemente más pobres, por eso, en tiempos de penuria que corren, tomamos sus voces y las volvemos presencia en nuestras propias voces".

 

Por su parte, Lorenza Ruiz expresó su emoción al poder compartir los textos de estos autores y reveló que es un interés que deviene de una tradición familiar ávida de la lectura, "mi abuelo leía mucho, después llegué a la Facultad de Filosofía y se reforzó aún más".

 

El encuentro terminó con la lectura del homenaje que los escritores argentinos del PEN Club le rindieron al español Federico García Lorca. Uriel Cadena portaba una boina como el sello inconfundible de Pablo Neruda, y Maximiliano Cid, quien llevaba un moño como el distintivo de Federico García Lorca, contaron lo que ocurrió aquel 28 de octubre de 1933.

 

sc

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