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Aunque no hubo mención a los cuestionamientos sobre la falta de libertad y la exigencia de que se terminen el racismo y la intolerancia, J.M. Coetzee fue investido este medio día con el Doctor Honoris Causa de la Universidad Iberoamericana por su proximidad, dijeron, a la promoción de la justicia y la libertad, la crítica a la exclusión y la violencia, su llamado a una cultura de paz, equidad y respeto, así como por su formación humanista.
Luego de recibir la beca y la medalla con la leyenda “Dios puso al mundo para ser pensado”, que representan la tradición educativa de la Compañía de Jesús, el Premio Nobel de Literatura 2003, en su discurso de recepción, reflexionó sobre las semejanza, aunque también diferencias, entre las universidades medievales y las universidades del siglo XXI.
El autor de “Desgracia” e “Infancia” se preguntó si el linaje de la universidad de hoy viene desde las universidades de la Europa medieval, y luego enfatizó que la universidad medieval y el profesorado medieval son sorprendentemente similares a la universidad de hoy y al cuerpo docente de hoy.
“Creo que es la idea de la universidad como hogar del alto aprendizaje y la investigación libre a la que rendimos tributo, pienso, cuando nos vestimos con ropas medievales y representamos rituales medievales. El problema es que nuestro entendimiento de la historia no es seguro. Rendimos tributo a una universidad que en gran medida está muerta -la universidad soñada por los humanistas del Renacimiento- buscando en las formas exteriores de la universidad medieval, un modelo que ha probado ser sorprendentemente duradero”, señaló Coetzee.
Durante la ceremonia en la que estuvieron presentes los representantes del Claustros Académico del Sistema Universitario Jesuita, el rector de la Universidad Iberoamericana, David Fernández Dávalos, destacó que las novelas de Coetzee confrontan al lector con “una realidad brutal, sin maquillajes sociales, a través de las cuales les ha hecho tomar conciencia sobre el fascismo y la segregación, así como de las paradojas de una sociedad que aún no acaba de abandonar las prácticas de un sistema totalitario que ha mantenido a la población controlada y sometida”.
Por su parte, el doctor Pablo Lazo Briones, director del departamento de Filosofía de la Universidad Iberoamericana, dijo que las relaciones presentes entre filosofía y la literatura en las novelas de J.M. Coetzee, llevan al lector a tomar conciencia y a tener un compromiso con la realidad.
El día de mañana, el Premio Nobel de Literatura 2003 ofrecerá la conferencia magistral “Contra la censura”, dentro el coloquio “Filosofía crítica social en la obra de John Maxwell Coetzee”.

rqm
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