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Destruir para construir

23/07/2019
01:33
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“Por eso yo ya me voy, no quiero
tener nada que ver con esa fea relación
de acción, construcción, destrucción...”

Café Tacuba, Trópico de Cancer

 

“Es hasta una vergüenza que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos haya emitido esa recomendación”, dijo López Obrador acerca de la recomendación que emitió la CNDH sobre la suspensión de recursos al programa de estancias infantiles. Este programa daba servicio a alrededor de 300 mil niños, posibilitando el trabajo o estudio de madres (y padres) que no tienen acceso a guarderías del IMSS, DIF, ISSSTE o no cuentan con una red de apoyo para el cuidado de niños menores.

En términos de equidad de género, la cancelación del programa es un serio retroceso. La mayoría de las beneficiarias son mujeres de bajos recursos para quienes el cuidado de los menores por terceros es fundamental para ingresar —o continuar— en el mercado laboral. Varios estudios muestran que el empleo de las mujeres es una de las formas más efectivas de prevenir la violencia de género en el hogar. Para los menores, la cancelación del programa también es negativo ya que muchas madres se verán en la necesidad de llevarlos al trabajo, lo que además de peligroso dificulta las condiciones para el desarrollo. Se trata pues de un tema que involucra directamente los derechos de los menores y de las mujeres mas pobres.

Es cierto que algunas guarderías que participaban en el programa no daban un servicio de calidad. Pero esto no sorprende ya que el presupuesto que recibían por niño era muy menor al que reciben las dependencias de gobierno. También es probable que hubiera corrupción en la asignación de algunos recursos. Sin embargo, es imposible pretender con seriedad que estas condiciones justifiquen la decisión de cortar el programa de tajo y su sustitución con la asignación directa de recursos. Esto difícilmente servirá a las mujeres beneficiarias del programa o a los niños.

Días después el presidente volvió a lanzarse contra la CNDH, esta vez, en el contexto de los recursos interpuestos por la institución ante la Suprema Corte de Justicia en contra de las leyes secundarias de la Guardia Nacional. “No tiene autoridad moral porque guardó silencio cómplice cuando el Estado era el principal violador de derechos humanos”, dijo el Presidente.

Tiene algo de razón en criticar el pasado de la CNDH. Esta institución, nacida bajo el régimen priista autoritario, muchas veces ha sido lenta en reaccionar ante las actuaciones ilegales y abusivas del Estado. También es innegable la crisis de derechos humanos en México, a pesar de su existencia. Sin embargo, es importante reconocer la evolución de la institución en los últimos años. Su papel en la resistencia contra la militarización de la seguridad pública no puede regatearse. Además de presentar una acción de inconstitucionalidad contra la controvertida Ley de Seguridad Interior, hoy conocemos sobre múltiples casos de tortura y ejecuciones extrajudiciales por parte de militares gracias a su trabajo. Frente a un Poder Ejecutivo hostil contra los frenos y contrapesos al poder, en el cual se ha optado por atacar o debilitar a los organismos autónomos y a la sociedad civil, la institución hoy cumple una importante función. ¿Qué va a quedar en sustitución de la CNDH si desaparece? ¿Será algo equivalente a la asignación directa de recursos que hubo en el caso de las guarderías?

Hace unos días visité Teotihuacán. Nuestro guía, don Fernando, señalaba la evidencia de construcciones que habían sido edificadas en periodos arquitectónicos anteriores. Teotihuacán, nos explicaba, tal como otros sitios prehispánicos, se reconstruía cada cierto tiempo (quizá, al cambiar de dinastía). Pero los antiguos pobladores no destruían lo que querían cambiar, sino que aprovechaban las estructuras existentes como cimiento para construir sobre ellas. “Por eso tenemos estas grandiosas estructuras, construidas una sobre otra”, decía. El comentario me hizo reflexionar sobre las muchas instituciones que han sido desechadas por la administración actual. Buenas, malas, mediocres, no se busca mejorar o construir sobre lo que hay, solo destruir parece opción.
 

División de Estudios Jurídicos CIDE.
@ cataperezcorrea

Catalina Pérez Correa
Maestra y Doctora en derecho por la Escuela de Derecho de la Universidad de Stanford en California. Profesora Investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).