En el ámbito del mantenimiento doméstico y la ingeniería de electrodomésticos, existe un consenso creciente sobre una práctica perjudicial: el uso excesivo de .

De acuerdo con el American Cleaning Institute (organización líder en la ciencia de productos de limpieza), la mayoría de los usuarios utiliza una cantidad de jabón significativamente superior a la necesaria.

Foto: Freepik
Foto: Freepik

Lee también:

Se debe usar poco jabón, aproximadamente 2 cucharadas (de 30 a 50 ml) para una carga media de ropa. Este error sistemático responde a una percepción visual de la limpieza que no se ajusta a la tecnología de las máquinas actuales.

La ciencia de la dosificación: factores que determinan el volumen ideal

La cantidad exacta de detergente depende directamente de variables como la carga y la dureza del agua. Según las especificaciones técnicas de la Association of Home Appliance Manufacturers (AHAM), el estándar para una carga normal de 4.5 kilogramos es de 50 ml (unas 2 cucharadas).

No obstante, este volumen se debe ajustar según el contexto: en condiciones de "agua blanda" se requiere menos cantidad, mientras que en "agua dura" se admite un ligero incremento de hasta 75 ml. Para ropa muy sucia o cargas de gran tamaño, el aumento debe ser gradual (entre 75 y 100 ml), pero sin excederse jamás para evitar la saturación.

En el caso de las cápsulas monodosis, la recomendación técnica es el uso de una unidad para carga normal y dos para cargas pesadas.

De acuerdo con el Cleaning Lab de Good Housekeeping Institute, el diseño de los productos modernos es extremadamente concentrado. Al utilizar demasiado jabón, el ciclo de enjuague de las lavadoras de alta eficiencia (HE), que funcionan con volúmenes reducidos de agua, es insuficiente para eliminar los químicos. Esto deja residuos en la ropa (causando irritación en la piel) y en los componentes internos del electrodoméstico.

Foto: Freepik
Foto: Freepik

Lee también:

Impacto estructural en el equipo y la integridad de las fibras

Usar demasiado detergente es el error principal que compromete la durabilidad de los aparatos. Según reportes técnicos de Consumer Reports (entidad especializada en pruebas de productos), el excedente de jabón genera una acumulación de depósitos en el tambor y los sistemas de desagüe. Esta acumulación favorece la proliferación de bacterias y moho, lo que irónicamente produce malos olores tanto en la máquina como en las prendas.

Además, el esfuerzo adicional que realiza la bomba de desagüe para procesar la espuma excesiva acelera el desgaste del motor y los sellos de agua.

La frescura de las prendas se ve afectada negativamente por este fenómeno. La acumulación de restos de jabón actúa como un imán para la suciedad ambiental, lo que provoca que los textiles adquieran una textura rígida y pierdan su color original de forma prematura. Es crucial no excederse para evitar estos problemas, por lo que las fuentes especializadas siempre sugieren leer las instrucciones del fabricante de la lavadora y del detergente antes de iniciar cualquier ciclo.

La optimización del recurso no solo protege la inversión en el electrodoméstico, sino que garantiza la higiene real de los tejidos.

También te interesará:

¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

aov

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses

[Publicidad]