La nave de recreo llevaba algunos días atracada frente a las costas de Isla Pérez y se hundió cuando su capitán lo puso de nuevo en marcha; los tres tripulantes son extranjeros y fueron rescatados

Un anciano se arrojó a un ojo de agua que se encuentra a un lado de su parcela; bomberos y policías intentan recuperar el cadáver, sin embargo el acceso al cenote es estrecho y dificulta las diligencias