





En la lógica del “manotazo” y la demostración de autoridad, López Obrador no tiene reparo ni problema en impulsar y ejecutar una consulta que no es el fin en sí mismo, sino el instrumento para lograr su objetivo

¿Acaso alguien piensa que la decisión sigue en el aire y que López Obrador va a sorprender perdiendo su primera consulta y acatando “la decisión del pueblo” aunque ganara Texcoco?





