Los recientes ataques aéreos de Rusia en el país árabe, que Estados Unidos compara con “arrojar más gasolina al incendio”, amenazan con prolongar un conflicto civil que ha causado más de 250 mil muertos y millones de refugiados desde que inició hace 4 años

Rusia ignoró la solicitud de la Coaliación con el Estado Islámico y afirmó que la ofensiva aérea en Siria se realiza en las zonas controladas por los yihadistas para evitar que alcancen las costas mediterráneas