Michael Hill perdió la vida en el mar, cuando se hundió el bote pesquero en el que había salido a trabajar. Esta profesión sigue siendo la más peligrosa en Reino Unido en tiempos de paz. El padre de Michael está convencido de que esto se debe a la falta de regulación de la industria

Activistas denuncian que los agentes al servicio del Estado intervienen comunicaciones, vigilan a sus objetivos a discreción, acechan en redes sociales o hasta construyen relaciones íntimas con sus objetivos