Las autoimposiciones de Andrés Manuel y de Anaya, le han dejado el monopolio del misterio al PRI, que capitaliza la expectativa a su favor

Las autoridades tendrán que determinar quién miente. Por lo pronto, no puedo dejar de cuestionar que la activista, que se define como defensora de los derechos de las mujeres, llame a otra mujer pendeja y jodida