¿Se imagina usted entregando regalos a los policías de tránsito? Eso se hacía en los años 50 y 60 en la Ciudad de México, como muestra de respeto y gratitud hacia los uniformados. Algunos agentes de tránsito todavía recuerdan ese reconocimiento perdido

Esta escena de 1913 es del tiempo en que el presidente Francisco I. Madero fue traicionado por su general Victoriano Huerta y asesinado a unas cuadras de Palacio Nacional. Hoy, donde estos muertos yacían, pasean a diario miles de personas frente a tiendas con alhajas de oro y plata

Rodeado por los nombres de los cuatro guerreros que acompañaban al emperador mexica, y ocho jaguares, dos por lado, la obra recuerda al emperador que resistió el sitio que los españoles y sus aliados tuvieron sobre Tenochtitlan en 1521, ahora su monumento luce en el descuido.