
Algunas calles del Centro todavía llevan nombres alusivos a las distintas acequias y canales que aquí se encontraban y permitían el comercio lacustre proveniente desde Xochimilco, pasando por el Canal de La Viga. En los años ochenta se intentó revivir este pasado al crear réplicas de las antiguas acequias; sin embargo, unas desaparecieron y otras están totalmente descuidadas












