Con la llegada de las fiestas patrias, las cárceles mexicanas solían abrir sus puertas para dejar en libertad a algunos de sus prisioneros, borrando sus condenas gracias a un indulto inspirado en la Independencia Mexicana. Quienes no alcanzaban tal perdón, mantenían el espíritu patriótico desde su celda. Texto: Liza Luna

El cuartel de Madero, el rancho de Lyndon Jonhson, la casa del pintor Jesús Helguera y del científico Arturo Rosenblueth se encuentran sucias y sin mantenimiento para su conservación por parte de autoridades locales y ante la indiferencia de la población local. Texto: Heidi Ramírez Cisneros