Un nuevo estudio demuestra que cuando las plantas sufren estrés son capaces de recordarlo y se preparan mejor para el siguiente periodo de sed. Tener memoria les favorece al punto de que las que son capaces de prever cuándo saldrá el sol se preparan mejor para la fotosíntesis.

Se cree que los implantes para estimular la memoria estarán disponibles en el mercado dentro de una década. Pero ya hay especialistas preocupados por el riesgo de que puedan ser manipulados con fines maliciosos