Me encanta cuando me cruzo con un chico y se queda paradito. No sabe bien cómo saludarme. Ese cariño es muy lindo, es auténtico. Tal vez sea una de las cosas más lindas que me regala todos los días el futbol.

Por cómo se preparó ese equipo, no merecía terminar así, en los penaltis. Concluyó de la peor manera para nosotros. Pero mis experiencias fueron todas positivas. Para los compañeros y la gente que conocí, no tengo más que palabras de agradecimiento