Johannes Nestroy, por ejemplo, no sólo se permitía un humor franco y revelador, sino que no prescindía del habla común, del idioma consuetudinario, sin afectaciones y sin temor a la vulgaridad

Sus composiciones suelen estar hechas de despropósitos musicales y literarias. Y sin embargo, terminó por convertirse en un personaje peculiarmente legendario, con algo de genial, que marcó una época