Los anónimos
El anónimo, la anónima, son los héroes contemporáneos, una bendición, un milagro más que merecido
El anónimo, la anónima, son los héroes contemporáneos, una bendición, un milagro más que merecido
Nadie ve a los niños, están enlatados en escuelas de toda clase, enchufados a un aparato electrónico, pertrechados en su cama
No me ceñiré a la ética impuesta por el barullo, la tontería o el disparate continuo que, además, se convierten en canon para el comportamiento humano
Es posible que la literatura haya dejado de añadir puntos y comas a las diversas conductas o filosofías morales
He querido engarzar un personal relato familiar con una acción el (la) bacha posh, que va en contra de las aberrantes costumbres de una sociedad masculina y tirana

Conducir un auto en una ciudad es un hecho desgraciado e incivilizado; pre-fiero caminar, aunque se trate de diez o quince kilómetros
El ser civil es una especie de hipócrita inteligente, un ser que reprime sus sentimientos más dañinos socialmente con el fin de poseer un lugar entre los extraños
El tiempo es en sí una broma, de modo que definirlo, medirlo, “seguirle” con una lupa los pasos, es algo absurdo y hasta cómico
Recuerdo siempre, lo hago de nuevo, que el pintor Francisco Toledo se interesó por mis palabras cuando alguna vez le dije que el alcohol nos hace expertos en los estados del alma
La educación que uno se da a sí mismo es vital si no quiere ser rehén de prácticas criminales de mercado, política, tecnología y de vida en común