De los octavos de final, el Uruguay-Portugal es de los juegos más complicados, por toda la constelación de estrellas que tendrá, junto con el Francia-Argentina y el Brasil-México.

Qué lejos está de Messi, quien aunque no haya ganado —y seguramente no lo hará— un Mundial, mantiene el perfil bajo, de verdadero futbolista, y será recordado como el mejor de la historia, por encima de este troglodita de los palcos rusos.