En la administración que concluye la ausencia del Estado fue evidente. Los datos de inseguridad y criminalidad no hacen más que confirmarlo
Los capitalinos no merecen el estado de desatención de su principal medio de transporte. En este como en otros asuntos, no hay más responsable que la autoridad
La fuerza democrática de nuestro país requiere del equilibrio entre poderes, de tal modo que permanezca la costumbre de la vigilancia mutua entre instituciones
Huyen de la violencia y de la miseria. De los errores y de la falta de acción de gobiernos y políticos incapaces de proveer un nivel mínimo de bienestar y de seguridad a la población



