La sociedad es la que alza la voz y exige castigo para los casos de violencia de género. La presión social es la única que puede sacar del letargo a la autoridad
Los problemas de violencia de género comenzarán a ceder en el momento en que diversas voluntades —desde autoridades, legisladores, jueces y sociedad— se sumen con ese propósito en mente. Ni antes ni después



