El cambio climático nos atañe a todos. Basta ver la Tierra enferma para entenderlo. Basta escuchar al trinomio Musk-Kennedy-Trump para comprender el poder y los alcances de su fanatismo y del creacionismo.

La historia reciente nos enseña que donde se queda el ejército gringo, los conflictos crecen, explotan y se incendian, y al cabo de una década no vuelve a crecer ni el pasto sobre el suelo quemado.