El equipo y el talento estaban ahí, la estabilidad que se necesitaba llegó y sólo tenían que ponerse a trabajar, ser resilientes y hacerse cómplices para acabar con los fantasmas

Los celestes se han liberado de una brutal carga emocional, se acabó la presión por no conseguir una Liga en más de dos décadas, y eso lo deben entender todos en la institución si pretenden ejercer autoridad en el futbol mexicano