Es decir, no nos debería sorprender la vida social y fiestera, los excesos y la forma en la que conciben sus metas personales y cómo cuidan sus carreras, ya que es tan humano en cualquier parte del mundo y exponencial en Latinoamérica

Jugadores que se quedaron en promesa sobran, pero que en cuatro meses pasen de ser la esperanza del equipo al apestado, debe haber pocos en la historia. En lo personal, no me queda claro qué sucedió