En 1989 yo no sabía quién era exactamente Carlos. Pero anteayer, cuando tuiteó “¡¡¡VIVA MÉXICO!!!”, tras el histórico triunfo de Checo Pérez, alcancé a sentir su emoción

No necesitaron de directivos fanfarrones, solamente de su envidiable terquedad para triunfar, porque nada de lo logrado es producto de la casualidad