La irrupción del magnate en la contienda electoral por la presidencia de Estados Unidos, y su discurso antiinmigrante —para muchos un circo—, se ha convertido en una pesadilla política para su propio partido

Aunque los documentos no prueban ni contradicen los cálculos de Trump, que declaró una fortuna de 10 mdd, revelan que es, en definitiva, el precandidato más equipado para financiar personalmente su campaña presidencial