La ciudad suiza de Zúrich fue desplazada del primer lugar por una urbe que se ha transformado en un imán del boom tecnológico a nivel mundial. Pero hay que tener en cuenta que así como suben los sueldos en las megaciudades, el costo de la vida sigue la misma tendencia

Liat Malka estaba soltera y tenía 35 años cuando decidió que quería tener un hijo. El donante de esperma que encontró había fallecido siete años antes y había dejado un testamento biológico en el que expresaba su voluntad de tener un bebé. Esta es su historia