
El inédito traslado de 29 narcotraficantes a EU marca un hecho histórico por su carácter excepcional y está cargado de simbolismos que merece la pena analizar minuciosamente.

El inédito traslado de 29 narcotraficantes a EU marca un hecho histórico por su carácter excepcional y está cargado de simbolismos que merece la pena analizar minuciosamente.








Es la consecuencia del fracaso del perverso camino de la negociación gobierno-crimen. Es el purgatorio de esa “pax narca” tan aclamada en lo oscuro por muchos gobernantes.
