
Se ha ido consolidando en la percepción internacional la imagen de un país ingobernable, violento y sin ley

Se ha ido consolidando en la percepción internacional la imagen de un país ingobernable, violento y sin ley



La soberanía no puede convertirse en una coartada moral para encubrir corrupción, incapacidad o colusión. No puede usarse como escudo mientras actores criminales gobiernan de facto





Carlos Manzo y Bernardo Bravo compartían un mismo espíritu: el de no rendirse, el de no callarse, el de creer que aún se puede recuperar el orden y la paz