Por: Ana Beatriz Pérez Díaz
En México, ingresar a la universidad no garantiza permanecer en ella. Aunque sólo 45 de cada 100 jóvenes logran acceder a la educación superior, miles abandonan sus estudios antes de concluirlos. En el ciclo escolar 2023-2024, 269 mil 919 estudiantes dejaron de habitar las aulas universitarias (1). Con su partida, se van sueños, aspiraciones y la posibilidad de imaginar otros futuros. Aunque la Ley General de Educación Superior establece el derecho a acceder a una educación superior gratuita, de equidad y excelencia, garantizar el acceso sin asegurar condiciones de permanencia profundiza desigualdades ya existentes. El Programa Nacional de Educación Superior 2026-2030 (PRONES) no establece líneas de acción específicas para financiar la gratuidad de este nivel educativo y acota la atención del abandono a la promoción de protocolos institucionales.
A pesar de este vacío, las instituciones de educación superior poseen una responsabilidad social, ética y política en la reducción del abandono escolar. Desde la política educativa, el abandono se ha visualizado predominantemente como un problema asociado a recursos. Sin embargo, la investigación educativa evidencia que es un problema multicausal, explicado también por la experiencia escolar y, particularmente, la que ocurre en el primer año universitario.
La Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco (UAM-X) es un caso particular en el sistema de educación superior en el país. En el primer trimestre, el modelo educativo promueve que el alumnado de todas las licenciaturas analice desde miradas interdisciplinarias los problemas sociales. El Tronco Interdivisional o TID, como se le conoce comúnmente por los pasillos, es la primera experiencia formativa del alumnado y la puerta de entrada a la vida universitaria. Sin embargo, esta transición no resulta siempre positiva. Los datos institucionales reflejan que al finalizar el TID, en promedio, el 30% del alumnado no se inscribe en el segundo trimestre, lo que significa una pérdida de casi 500 estudiantes (2). Esta cifra coincide con la media nacional en modalidad escolarizada; según indica el PRONES, en el país tres de cada diez jóvenes abandonan la universidad en el primer año.
Los especialistas en el estudio de la educación superior sitúan este fenómeno en el primer año universitario, considerado un tramo crítico en la definición de trayectorias escolares exitosas (3). Se ha documentado, por ejemplo, que es una etapa caracterizada por la desinformación, la baja confianza en habilidades académicas, la disminución de la motivación intrínseca y la falta de sentido de pertenencia, lo que contribuye al abandono.
Para contrarrestar este problema, la rectoría de la UAM-X puso en marcha en mayo de este año el Programa de Atención Integral del Alumnado de Nuevo Ingreso, ConTIDgo, el cual busca favorecer la inserción del alumnado en la vida universitaria, fortalecer su permanencia e identificar factores de riesgo que condicionen la conclusión de sus estudios. El programa no se construye en el vacío. Su diseño obedece a los hallazgos de la investigación educativa en el ámbito de la educación superior. La apuesta principal del programa es incorporar el acompañamiento entre pares como base de su intervención. Se ha demostrado que los vínculos del estudiantado con sus pares pueden favorecer el rendimiento académico, la motivación, el sentido de pertenencia, la integración social y el bienestar socioemocional. Con esta innovación, el programa reconoce que el abandono escolar no es sólo un problema de acceso o de recursos, sino también de integración y pertenencia.
El programa evidencia también que las decisiones institucionales se construyen de la mano de quienes padecen las problemáticas. A partir de una convocatoria amplia, se seleccionaron 262 estudiantes que ya han cruzado el tramo más crítico de la universidad para fungir como acompañantes de 1850 estudiantes de primer ingreso, facilitar su incorporación a la vida universitaria y favorecer un mayor sentido de pertenencia e identidad.
Aunque ConTIDGO es una experiencia institucional, le demuestra a la política educativa que las decisiones requieren fundamentarse en evidencia científica. Es precisamente esta cualidad la que permite reconocer que la problemática del abandono no es sólo económica, sino también relacional y pedagógica.
(1) Diario Oficial de la Federación. (14 de abril de 2026). Programa Nacional de Educación Superior. Número de publicación 090/2026.
(2) UAM Xochimilco (2026). ConTIDGO UAM Xochimilco. Programa de atención integral al alumnado de nuevo ingreso.
(3) Silva, M. (2011). El primer año universitario. Un tramo crítico para el éxito académico. Perfiles educativos. XXXIII. Pp. 102.114.

