Han pasado ya tres años desde que los jornaleros cortadores de caña de azúcar en Morelos se manifestaron en una protesta con un paro de labores de 10 horas para exigir mejores pagos y condiciones de trabajo; en el marco del tercer aniversario del paro laboral de los jornaleros agrícolas de San Quintín.

Hoy, en plena zafra en la entidad los jornaleros cortadores de caña que diariamente realizan esta dura y extenuante labor siguen en condiciones sumamente precarias y en el olvido, con un pago por destajo de apenas $40 pesos la tonelada, por lo que en un día de trabajo su meta es cortar entre tres ó cuatro toneladas para recibir un sueldo diario de entre 80 y 120 pesos, ingreso por debajo del salario mínimo vigente e insuficiente para poder mantener sus familias dignamente.

Misael tiene apenas 19 años y su labor inicia todos los días de lunes a domingo antes de que salga el sol a partir de las cinco de la mañana, con una familia que mantener, de él depende el sustento de su hogar, el poder estudiar es una oportunidad inalcanzable ya que su principal preocupación es poder llevar alimento a la mesa con su familia, aunado a tener que costear él mismo sus propios machetes, ya que solo le proporcionan uno por periodo de zafra, el cual es insuficiente al ser su herramienta indispensable de trabajo.

Explotación laboral a cañeros en Morelos
Explotación laboral a cañeros en Morelos

Qué diría nuestro general Emiliano Zapata al ver hoy estas condiciones de explotación y marginación en su propia tierra por la que dio la vida en el movimiento revolucionario 110 años atrás. Hoy bajo un modelo económico global en el que se han expropiado y privatizado los ingenios azucareros con una producción anual de más de 56 mil 400 toneladas, ubicándonos como el sexto país productor mundial, con cinco empresas una de ellas con operaciones en Estados Unidos que poseen 27 de los 57 ingenios del país ubicados en 15 estados entre los que se incluye Morelos.

Tras lo anterior es evidente que algo no va nada bien, pese a que se diga que con los nuevos acuerdos comerciales que México es parte como el TMEC; y en el que se garantizará el acceso al mercado estadounidense, las condiciones laborales del escaño más bajo en la cadena de producción del denominado oro blanco tienen que cambiar.

No podemos permitir más esa sobre explotación laboral ante la indiferencia gubernamental, grupos y gremios sindicales que cobran cuotas sin defender los derechos de sus trabajadores ante la total opacidad en el manejo de sus recursos que son utilizados cínicamente para la participación política de sus líderes.

Hoy, los morelenses a través del movimiento social y político de Armonía por Morelos, defendemos la causa de los olvidados, de los marginados, de los que no tienen la oportunidad ni la voz en la participación en la toma de decisiones. Hoy una nueva generación de ciudadanos ha decidido levantar la voz y decir ya basta a las injusticias sociales ante la verdadera necesidad de políticas públicas con un sentido humano y de equidad social.

Misael es una de las muchas historias que habremos de relatar sobre este relevante tema que hemos palpado en nuestros recorridos a lo largo y ancho de nuestro territorio morelense, y del cual debemos hacer conciencia en la generación de propuestas para la erradicación de la explotación laboral de los campesinos y jornaleros en una entidad con más del 73% de su superficie con actividad agropecuaria o forestal.

Integrante de Armonía por Morelos

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