Texto: Mario Alberto Trillo Corral /Invitado
El deporte en ocasiones suele ir más allá de una pasión que se desborda por el triunfo de un equipo o la tristeza de los vencidos. Es por tal razón que, en medio de la euforia mundialista por el fútbol, Mochilazo en el Tiempo recuerda cuando un partido futbolero originó un conflicto armado entre los ejércitos de El Salvador y Honduras conocido como “La Guerra del Fútbol o la Guerra de las 100 horas”.
En 1969, la situación en Centroamérica no era la mejor. El Salvador, el país más pequeño de América Central, se enfrentaba a la selección de Honduras, ambas escuadras se jugaban el pase al Mundial de Fútbol de 1970 que, tal como este año, se organizó en México. Las dos selecciones se jugaban el boleto para participar por primera vez en una copa del mundo.
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El juego lo ganó la escuadra de El Salvador, pero en nada ayudó a las relaciones de estos países que desde días atrás estaban tensas por la persecución diplomática de más de 12 mil salvadoreños que habían sido repatriados a su país, ya que en esas décadas era común que campesinos cruzaran a Honduras para trabajar la tierra ante el desinterés de los nativos.
Sin contar a los 200 mil salvadoreños más que radicaban en Honduras, donde la mayoría salió a las calles a festejar su pase al mundial.
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Ese mismo día del juego, 26 de junio de 1969 el gobierno de la selección ganadora rompió toda relación con el vecino país hondureño quienes habían perdido con un marcador de 3-2 con el gol anotado por Mauricio “Pipo” Rodríguez.

Y aunque la suerte de ambas naciones ya estaba decidida con o sin fútbol, ese gol para la gran mayoría de la gente también era una “declaratoria de guerra”.
El triunfo lo aprovechó el gobierno salvadoreño de forma psicológica para preparar un recibimiento heroico a los futbolistas vencedores. Fue así que el presidente, el general Fidel Sánchez Hernández manipuló la victoria, usando el discurso del triunfo para hacer un llamado nacionalista alentando al combate.
Fue el 14 de julio de 1969 a las 17 horas cuando el presidente de El Salvador, el general Fidel Sánchez Hernández, ordenó iniciar la incursión militar al país de Honduras con ataques aéreos y tropas de infantería.
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Las reacciones internacionales no se hicieron esperar y hubo varios exhortos para terminar con el conflicto. La guerra solo duró 100 horas, 4 días, del 14 al 18 de julio de 1969.
En esos 4 días, el ejército de El Salvador logró avanzar mil 600 kilómetros sobre territorio hondureño; se contabilizaron entre 3 mil a 5 mil bajas, la mayoría civiles, y cerca de 15 mil heridos por los múltiples ataques. Como consecuencia de este movimiento armado 100 mil campesinos salvadoreños residentes en Honduras tuvieron que regresar a su país.
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A pesar de que los combates terminaron, ambas naciones firmaron el Tratado de Paz hasta el 30 de octubre de 1980.
Después de los acontecimientos, la selección de El Salvador se presentó en la Copa del Mundo sin ningún resultado favorable.
Aunque fue la primera selección centroamericana en participar en un mundial, quedó eliminada en fase de grupo perdiendo sus tres juegos ante los equipos de Bélgica, Unión Soviética y el anfitrión, México.
Fuentes:
RECORDS Y DATOS LATINOAMERICANOS, EDITORIAL AMERICA. PANAMA 1988.
CONSECUENCIAS DEL CONFLICTO ENTRE EL SALVADOR Y HONDURAS. ALFREDO BRUNO BOLONGA.
Hemeroteca EL UNIVERSAL.


