Como lo han venido haciendo en los últimos años, las universidades de Yale y Columbia publicaron el pasado 9 de julio el Índice de Desempeño Ambiental 2026 en el cual se contemplan 47 indicadores con 12 categorías que cruzan tres objetivos de política que tienen que ver con a) cambio climático con un énfasis en la mitigación; b) salud ambiental que contempla calidad del aire, saneamiento y agua para consumo humano, metales pesados, biodiversidad y hábitats; c) vitalidad ecosistémica que comprende bosques, pesquerías, contaminación del aire, agricultura, recursos hídricos y pastizales.

Lo que se busca con un índice de esta naturaleza es poder proveer una evaluación comprensiva de cómo estamos sustentablemente hablando a nivel global. Están ranqueados 177 países, entre ellos México. Los indicadores que se presentan son un medidor para que los países a nivel nacional se den cuenta que tan cerca o no están de cumplir con sus compromisos ambientales y si realmente están apuntando o no sus acciones, programas, políticas y marcos regulatorios hacia un futuro sustentable en beneficio de las presentes y futuras generaciones.

Del total de países que aparecen en el ranking, México salió en el lugar 58. A nivel de la región de América Latina y el Caribe, nuestro país salió en el séptimo lugar precedido por Chile, Costa Rica, Colombia, Brasil, Antigua y Barbuda, St. Vincent y las Granadinas. Con respecto al indicador relacionado con la salud ambiental, México fue ubicado en el lugar 99 de los 177 países que son considerados en el ranking y obtuvo el lugar 88 en lo relativo a la exposición al ozono. En lo que tiene que ver con exposición a dióxido de azufre, México obtuvo la deshonrosa posición 171 de 177 y la 154 en lo que está vinculado a la exposición a compuestos orgánicos volátiles.

En lo que, relativo al saneamiento y agua para consumo humano, nuestro país se ubicó en el lugar 85 y en el lugar 96 en lo que se refiere a exposición a metales pesados como es el caso del plomo. En el manejo sostenible de la basura, México quedó ranqueado en el lugar 79. Por lo que se refiere a la vitalidad ecosistémica, particularmente lo que tiene que ver con Hábitats y Biodiversidad, nuestro país quedó ubicado en el lugar 98. También, hay que reconocer que hay números favorables, como es el caso de la protección de hábitats marinos, rubro en el que el país quedó ubicado en el lugar 16. En contraste, en el tema de pesquerías, quedó México ranqueado en el lugar 112 y en lo relativo al sector forestal en el lugar 99. En lo que se refiere a la contaminación del aire, se nos ubicó en el lugar 34. En el sector Agricultura, México quedó ubicado en el sitio 112.

En lo que tiene que ver con el tratamiento de aguas residuales, se le ubica a nuestro país en el lugar 51 y en el lugar 44 con relación a nuestra política climática. En lo relativo a la tendencia de emisiones de metano, se le ubica a nuestro país en el lugar 95 y, afortunadamente, en el número 1 en lo que se refiere a la tendencia de emisiones de carbón negro (esta última posición no es necesariamente buena ya que entre más bajo salgas ranqueado, quiere decir que un país, en este caso México, está incrementando sus emisiones en un porcentaje determinado. Por ejemplo, si se está ranqueando con 100 significa que estás recortando tus emisiones en por lo menos 4.5% por año y por el contrario si estás ranqueado en cero (0) indica que un país está incrementando sus emisiones en 4.5% por año o más).

Así las cosas, y tal como los números antes presentados lo demuestran, la situación ambiental en nuestro país en la gran mayoría de los aspectos considerados por el índice de desempeño ambiental deja mucho, pero mucho que desear. ¿Qué nos está haciendo falta como país para poder de manera verdadera y efectiva avanzar hacia la sustentabilidad? ¿Acaso no valdrá la pena considerar en México a los temas ambientales como temas prioritarios (por encima de los perversos intereses políticos y económicos que siempre se sobreponen a los ambientales) y de seguridad nacional y en consecuencia destinar los recursos financieros que se requieren para revertir las tendencias de deterioro ambiental?

El no hacerlo, es ir en contra de nosotros mismos, ya que se afecta a la flora, la fauna y a los ecosistemas de los cuales todos dependemos día a día para nuestra existencia, algo que pareciera que no le queda claro a la mayoría de los mexicanos y por el contrario cada vez nos esforzamos más y más para acabar y destruir aquello de lo que necesitamos cotidianamente para nuestro crecimiento y desarrollo. También, se daña y afecta a las personas, en su salud, en su calidad de vida y en muchos casos en la pérdida de su vida en función de que las condiciones ambientales no son aptas y les causa tal afectación que hasta la vida pierden, situación por demás inaceptable.

¿Tomarán nota el gobierno federal, los gobiernos locales y los distintos sectores de la sociedad sobre las condiciones ambientales en nuestro país y la necesidad de redoblar esfuerzos para que en el tiempo aspiremos a un mejor medio ambiente? Urge un pacto nacional incluyente a favor de la mejora ambiental que tanto nos hace falta y que nos merecemos. ¿Quién dice yo para liderar algo como esto?

Fundador y director ejecutivo del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA)

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