Tigres y la ilusión a la ignorancia

Gerardo Velázquez de Léon

Vacía ilusión, eso es lo que provoca el Mundial de Clubes, torneo que lleva al futbol subdesarrollado a imaginar éxitos contra quienes no se les podrá ganar nunca

Vacía ilusión, eso es lo que provoca el Mundial de Clubes, torneo que lleva al futbol subdesarrollado a imaginar éxitos contra quienes no se les podrá ganar nunca. Así han pasado episodios y más episodios en los que el pobre piensa que le ganará al rico, y la realidad se asoma cuando se levanta la copa de campeón.

Y por supuesto, en ese momento iniciará la justificación y una nueva esperanza. El América le hizo un buen partido al Real Madrid, el Monterrey le jugó bien al Liverpool o qué tal cómo aguantó Tigres al Bayern Munich. Sí, pero todos han perdido, como generalmente pasa cuando se trata de enfrentar al campeón de Europa.

Claro que han existido honrosas excepciones, sobre todo en otros tiempos; la más cercana cuando Corinthians derrotó a Chelsea en la final, con un gol del peruano Paolo Guerrero. En 17 ediciones del Mundialito, sólo cuatro veces lo han ganado equipos que no son de Europa; todos brasileños. Antes de este formato, cuando se llamaba Copa Intercontinental, los números eran más parejos.

Puedes leer: "Las disculpas de Carlos Salcedo tras la derrota de Tigres en la final del Mundial de Clubes"

Simple, ni las grandes potencias de hoy en Europa tenían los millonarios presupuestos, ni los sudamericanos vivían tan profunda crisis económica; además, desde 1980 hasta 2004 se disputó a un solo partido en Japón. Antes era ida y vuelta, en lo que representaba un alto desgaste físico. Tigres no tuvo atrevimiento, fue calculador.

Aún así perdió. No sirvió de nada no querer atacar al rival, tratar de quitarle la pelota e intentar llegar a la portería de Neuer. La típica derrota digna, de las tantas y tantas que tienen representantes mexicanos en el extranjero. Monterrey tuvo la posesión contra el Liverpool y planteó un partido agresivo, y también perdió. La Volpe hizo ver bien al América contra el Real Madrid, pero perdió. Y es simple: La diferencia de calidad es brutal, ahí sí el dinero marca a las potencias. Los jugadores de Tigres se valoran en 80 millones de dólares, el Bayern en mil 30 millones. Ante eso es imposible ganar.

Esta puede ser la última edición de un Mundial con este formato. Ahora será de 24 equipos y, si la FIFA fuera vanguardista, cambiaría las reglas. De nada sirve juntar a tantos equipos para que vaya a ganar el de siempre. Para China 2021, donde se supone será el nuevo Mundial, habrá ocho clubes de Europa, seis de Conmebol, tres de Concacaf, tres de África, tres de Asia y uno de Oceanía.
 

 

Los campeones de la Champions League y Europa League de las cuatro últimas ediciones (Real Madrid, Liverpool, Bayern Munich, Chelsea, Atlético de Madrid y Sevilla), ya están clasificados. Los campeones de las dos últimas Copas Libertadores y Sudamericanas, en 2019 y 2020, también; es decir, Independiente del Valle, Flamengo, Defensa y Justicia y Palmeiras ya tienen lugar; África, Asia y Concacaf y Oceanía, pendientes.

No es necesario esperar a los demás participantes, ganará un europeo. El G14, grupo compuesto por 16 equipos para defender sus intereses ante las grandes ideas de FIFA y UEFA, lo componen Real Madrid, Barcelona, Valencia, Juventus, Milan, Inter, Liverpool, Manchester United, Arsenal, Bayern Munich, Dortmund, Olympique de Marsella, Lyon, PSG, Ajax y PSV. Hay una lista de equipos invitados, más no miembros, entre los que destacan Sevilla, Chelsea y Roma. 

Conclusión: Esa es la verdadera Primera División del mundo. Para llegar ahí, la FIFA debería crear categorías inferiores, sí, a las que pertenecen equipos de México, Argentina, Brasil, etc., porque hoy están lejos ganarle a los millonarios... Y solamente jugar contra ellos, ilusiona a la ignorancia.

@gvlo2008 - [email protected]

Comentarios