Un estadio pletórico, así lució el de Torreón en la final de ida , el primero en plena pandemia que parecería estar lleno y sin romper las reglas sanitarias, como Pachuca hace unas semanas. Sin embargo, por el tamaño y capacidad del inmueble, serán prácticamente los mismos asistentes que se verían en el Estadio Azteca el domingo. En el TSM , según cifras oficiales, el 70% de 29 mil 100 asientos que tiene, serían 20 mil 370 los que ayer entraron; en el Azteca , 81 mil 70 es la cifra oficial, así que el 25% es 20 mil 250 boletos. La grandísima diferencia es que anoche se veía lleno; el domingo, semivacío.

Pero después de 15 meses de ver tribunas vacías, lo de ayer en Torreón fue agradable; claro, con altos riesgos, pero es parte de la nueva normalidad, en la que los aficionados deben entender que el respeto a los protocolos sanitarios es básico para no volver a cerrar.

En México , según el último corte de la Secretaría de Salud al día de ayer, se han vacunado 12 millones 71 mil 10 personas con la dosis completa y ocho millones 11 mil 28 con media dosis, 22% de la población mayor a 18 años de edad. En Estados Unidos , que ya vive una normalidad preocupante, relajada y para el que no existió pandemia, por lo menos lo que hemos vivido en Dallas durante la cobertura de la Selección Nacional, se ha vacunado a un total de 132 millones de personas con la dosis completa, que representa el 40.2% de la población total.

Indiana

, donde está vacunada el 34.8% de su población, será el estado que simbólicamente tenga la gran apertura del país a niveles deportivos, cuando el domingo reciba —en las 500 millas de Indianápolis— a un 135 mil personas, un mundo de gente, que sólo representa el 40% de la capacidad del inmueble, que ha llegado a tener simultáneamente a 300 mil aficionados. Sin embargo, mañana en el estadio de los Cowboys no hay restricciones para el México contra Islandia y tampoco los habrá esta noche en la arena de los Mavericks de Dallas , que tienen Playoffs contra Clippers, o como tampoco lo hay en el Globe Life Field con los Rangers . Entre estos tres estadios, reúnen 140 mil aficionados. Así, en el México vs Islandia , partido sin sentido y sólo para cumplir contratos, entrarán entre 70 y 75 mil aficionados. Una barbaridad para un estado que solamente tiene a 10 millones de personas, el 34% de la población.

El relajamiento es absoluto en todos lados. Astra Zeneca, Moderna, Sputnik, Johnson & Johnson, Pfizer, Cansino, Sinovac , son ahora los nombres de los héroes en los estadios. Sólo se habla de cuál fue la que te pusiste, la que mayor reacción provoca o qué síntomas se han tenido. Pero por más que vaya acelerada la vacunación, o que algunos hayan tomado como moda y estatus sus viajes Covid , no es tiempo de relajamiento y, de hacerlo, creer que ya está todo solucionado es caer en una incongruencia total, olvidar el drama sanitario y caer en inmadurez absoluta.

Estar vacunado no quiere decir estar inmunizado. Se puede seguir contagiando y ser transmisor del virus. Ya pasó con los Yankees de Nueva York , que tuvieron siete contagios post vacuna; es decir, el aprendizaje es día a día.

Por eso hacen bien en la CDMX en no dejarse presionar por Cruz Azul y el Estadio Azteca para recibir más del 25% el domingo, y para julio se abrirá al 70%, aunque muchas veces en épocas anteriores a la pandemia ese aforo no lo generaba ni Cruz Azul ni América . Sobre la final, lo mismo que toda la Liguilla para Cruz Azul : quirúrgico, a fuego lento.

@gvlo2008 - gerardo.velazquez@eluniversalbgwire.com.mx

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