Hoy sugiere. Recomienda. Pide. Invita. En su ira. Animadversión. Actitud. Disposición, poco le faltaría para ordenarlo.

De su “No vean TV Azteca” de la semana pasada. Claudia Sheinbaum podría pasar inopinadamente al: “Se acaba TV Azteca”.

Se desataría la euforia de tomboleros, acordeoneros y aboneros VIP. México iría en picada.

Ni su respetable doctorado en Física. Ni su tesis sobre las estufas de leña le dan a la presidenta autoridad alguna para enviar un mensaje tan tétrico. Funesto. Temerario, como en de “No vean TV Azteca”. Mucho menos a concebir la idea de darle un manotazo.

Su opinión no es estrictamente personal, como quiso justificar su dislate. Mientras la detente, su investidura encarna al país. A todo lo que es.

Cuando la presidenta explotó por enésima vez contra la televisora en una agresión más a su dueño, Ricardo Salinas Pliego, varios organismos defensores de la libertad de Prensa, como la SIP, reaccionaron con preocupación.

El exhorto presidencial es peligroso. Instigador. Totalmente injustificado. Absolutamente inadmisible.

Ese capítulo, como muchos otros de vital importancia para el país que se cubren con el escándalo del día siguiente, pareció quedar cerrado en cuestión de horas. Pero no ha terminado. Entraña una amenaza todavía mayor.

Consultado sobre si el gobierno de Sheinbaum podría revocar la concesión de TV Azteca, un ex importantísimo integrante del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), respondió:

“¿Podría? ¡Claro que puede! ¿Quiere? ¡Por supuesto! ¿Se atreverá a hacerlo? La presidenta, como todos los morenistas, dicen una cosa y hacen otra. ¿Tú les das crédito cuando se declaran fervientes defensores de la libertad de Prensa? ¿Habrá alguien en el mundo que se trague sus mentiras mañaneras?”.

Respuesta contundente. Inobjetable. Constatable. Terminante. Que debería ser definitiva para no preguntar más. Pero el tema sigue abierto. Igual que el cuaderno de notas.

--Entonces, ¿habría que esperar el golpe?, le pregunto a mi interlocutor, quien pide anonimato, consciente de que, “de cualquier modo, puede saberse quién soy”.

Puntualiza sobre mi pregunta: “todo depende de las circunstancias… ¡Mira!, tú y yo hemos hablado muchas veces de incontables temas. Sobre el que me preguntas, sobra decir que lo conozco. ¡Pero échate ésta! Quieren ir más allá de la censura. ¡Me han pidieron que prepare la revocación!

--¡¡¡Nooo!!!, me quedo estupefacto. Frío. Helado. Sin palabras.

--Pero ¡tranquilo! --me dice--. ¿Tú crees que aceptaría? ¡Me conoces! Jamás me prestaría, a ningún precio, a participar en ninguna forma en la consumación de lo que para mí sería un crimen de lesa libertad. Incluso de lesa inteligencia. Mi respuesta fue clara y rotunda: ¡No! Para él y para ella.

--Pero ellos, los morenistas. López Obrador y Sheinbaum, quien le sigue el juego y acata fielmente sus órdenes, quieren esa “presa”. Creen que, acabando con TV Azteca, sembrarán el terror en todos los medios y que, los que no alaben y avalen sus excesos, por lo menos no los cuestionarían, le señalo.

--Mala táctica. El consenso no se construye sobre los endebles cimientos de los antivalores que practican. Ni sobre los ataques a diestra y siniestra que, en su alucinación de que todos son sus enemigos, sueltan diariamente. Ni mucho menos silenciando a la Prensa. Deberían tomarla como una guía, como un faro, en especial cuando actúa ex bona fide (buena fe).

--El deseo del gobierno de acallar a TV Azteca, ¿refleja la desesperación en la que muchos analistas observan a Sheinbaum por los muchos frentes que tiene de par en par y por las crisis que lo envuelven?, le pregunto a quien renunció a seguir en la función pública por las incongruencias de Morena.

--Esa apreciación es correcta. Sí. Más aún, representa una tentativa del autoritarismo que los morenistas han ido construyendo con base en sus maniobras “legales”, que todos conocemos. Teniendo todos los poderes en sus manos, quieren terminar de quietarse la máscara, eliminando la más preciada de las libertades, que es la de pensar, opinar, criticar, publicar, proponer, ser libre en todas las expresiones y dimensiones.

--¿Sería el último paso de la democracia a la tiranía…?

--¡Exacto! Muchos estudiosos –subraya–, lo han advertido. Tú lo has señalado con insistencia. Acabar con la libertad de Prensa, de expresión, sería la última vuelta de tuerca para arribar plenamente a la tiranía.

--¿Llegó México, llegamos los mexicanos al punto de no retorno en el tránsito de un régimen popular, libre por definición, a uno de un solo hombre, opresivo por naturaleza?, le planteo en la idea de seguir en el contexto político general del país para volver al tema específico de los embates contra TV Azteca.

--¿Cuánto tiempo hace que te ofrecieron trabajar sobre la cancelación de la concesión de la televisora de Ricardo Salinas Pliego?

--El primer ofrecimiento que recibí fue en las postrimerías del anterior gobierno. En una audiencia que me concedió el expresidente, Andrés Manuel López Obrador, muy comedidamente me preguntó que cómo iba el asunto de TV Azteca, asumiendo que su gente ya me lo había expuesto.

--Hay varias personas altamente calificadas –le hice ver–, que pueden hacer ese proyecto, señor presidente. Con todo respeto, yo…

--¡No! ¡No! ¡No!, –me interrumpió–. Quiero que lo hagas tú. Cuando le tengas terminado, ven a verme. Y junto con eso vemos “otras cosas”, me indicó levantando levemente la voz, frunciendo el ceño y encaminándome a la salida de su oficina.

--¿Qué pasó?, le pregunto intrigado al ex funcionario, sabiendo que en este país nadie. O casi nadie, es capaz de decirle “no” al presidente de la República, lo cual le hago notar.

--Pues para mi fortuna, pasó el tiempo. Se presentaron otros problemas. Reiteré a su enviado mi negativa de colaborar en la estatización de TV Azteca. Evité orientarlo hacia alguien para conseguir su propósito y terminó el sexenio, recuerda espirando como aliviado.

--Pero al parecer, su sucesora no quieta el dedo del renglón. El gobierno de Sheinbaum ya obligó a Ricardo Salinas Pliego a pagarle al SAT una fortuna por concepto de impuestos. ¿Sabes si se mantiene la intención contra TV Azteca?

--De esto no sé y no me interesa. Sobre el cobro, sus asesores le habrían dicho que, quitándole algunos millones al magnate, lo apaciguarían. La táctica fue totalmente errónea. Salinas tiene ahora más libertad, confianza y bases para seguir criticando al gobierno. Creo que no se librarán de él. El dueño de TV Azteca es un luchador. Nadie pelea mejor que en defensa de su propia causa.

--¿Te han buscado nuevamente en este gobierno para que hagas el proyecto…?, le insisto.

--Sí. Mantienen su propósito. Pero para alcanzarlo, no contarán conmigo.

--¿Podría, por la firmeza, determinación y arrojo de Salinas Pliego, acelerarse la revocación de su concesión de la televisora?, le pregunto.

--Podría ser. Pero mira, yo veo esta disyuntiva:

1).-El gobierno estatiza TV Azteca. Todos los medios, nacionales y extranjeros, se vuelven contra Sheinbaum por la decisión. Estados Unidos reacciona a la mala señal. Empeora el pésimo escenario del país en todos los ámbitos. Detona la bomba económica y dispara las demás cargas que están puestas. Si quienes gobiernan pierden de vista esos riesgos, la suerte de TV Azteca estaría echada.

2).- Aún con el avance de México de la democracia a la tiranía, la presidenta considera que su obligación y su compromiso están únicamente con la ciudadanía y no con los narcopolíticos. Accede a la petición de Estados Unidos de extraditar a Rocha Moya, Inzunza y a otros connotados morenistas. Modera su constitucionalitis para perpetuar a su partido. La economía presenta una mejor perspectiva. TV Azteca está a salvo.

--¿Cuál es la alternativa que tú vez como más plausible?, le inquiero.

--La razón debe, debería imponerse. Únicamente el bien de la presidenta, que es el de la sociedad y la del país, debe imperar. Si decide únicamente por esos tres factores, que no tienen, ni deben, ni pueden tener comparaciones ni contrapesos, habría escogido el camino de la democracia. Nos libramos.

--Si, por el contrario, opta por escuchar la voz de su antecesor, proteger a los narcopolíticos, desafiar a Estados Unidos y dejarse llevar más por otro interés que no sea el de los mexicanos, la desconfianza, la incertidumbre, las crisis y la violencia serán lo único en nuestro futuro. La tiranía sería irreversible por años. Nos hundimos...

Línea de Fuego

La postura desafiante. Beligerante de la presidenta frente a Estados Unidos, y cuasi personalmente frente al embajador Ronald Johnson podrían ser una fuga hacia adelante. Seguir la táctica del perdido. Al precio que sea. Sin que le importen las consecuencias para el país. Todo por defender a los narcopolíticos. Por eso, para evidenciar que estos no tienen escapatoria, empieza a circular la expresión “…y ella tampoco”. Gravísimo…Eduardo Robledo Rincón, titular del Programa Universitario de Gobierno de la UNAM, rinde hoy su Tercer Informe de Actividades. Sus resultados hablan de su esfuerzo, trabajo y visión. Con discreción, modestia y eficacia, ha conseguido, con el apoyo de la Coordinación de Humanidades y de varias Facultades, el desarrollo de un modelo de gobernanza estatal a partir de la realidad; reforzar el programa de profesionalización de servidores públicos; usar la investigación aplicada en respuesta a problemas sociales; innovar soluciones de problemas complejos con la Inteligencia Artificial; difundir conocimiento para mejorar la toma de decisiones públicas; reunir a importantes pensadores para analizar el Poder, y alcanzar, mediante la vinculación transversal, resultados previstos… Los últimos contitucionalazos de Morena son para espantar los fantasmas que ve en el injerencismo y para asegurar vasallos en el Tribunal Electoral, ¡hasta por 18 años!… ¿Escuchará y atenderá alguien el señalamiento de Carlos Slim, de que es muy corto el tiempo para vincular los teléfonos celulares al CURP?... Carolina Vigiano va con todo por el gobierno de Hidalgo. El discurso que utilizará, es el que exhibió en la tribuna del Senado, donde llamó narcogobernantes a cuantos llegaron al cargo por ese partido. Sus emisarios dicen que tiene varios obuses contra Julio Menchaca y que “se los soltará” aun cuando lastime a su familia, si se opone a que sea su sucesora. Quienes conocen bien al gobernador, seguro no dudarían en meter las manos al fuego por él…El próximo domingo se verá si, como corren versiones, el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez, rindió la plaza ante el D(Andy) cuando pasó por el estado y “perderá” las elecciones locales porque le habló de “los fierros” que le tienen en la lumbre... La CNTE tiene “agarrado” al gobierno. Con sus abusivas demandas, puede sabotear el Mundial y causar un daño enorme a la imagen presidencial. Y si decide enfrentar a ese grupo de chantajistas con la fuerza, sería peor.

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