Arsénico y fluoruro provienen de sobreexplotación de pozos profundos 

Diego Alcalá Ponce

Sheto Nan nos envía su valiosa opinión: ¡Imbéciles! ¿Cómo pretenden prohibir el consumo de bebidas azucaradas, y dejar que no se regulen las barbacoas, las garnachas, las empanadas, los chicharrones “preparados” y demás? Siguen sin entender, no es el refresco, es que se toma junto con cosas grasosas poco nutritivas. Excelente comentario. Toda crítica es constructiva, no hay negativas, solo contrarias a la idea o a la propuesta original. Lo único que le pedimos a nuestros lectores, es no escribir ni valerse de palabras groseras que trascienda a la opinión pública a través de un medio. No viene al caso. Bienvenidos los comentarios, las críticas y opiniones, de ello se aprende mucho y nos conocemos mejor. 

El CGEO Juriquilla de la UNAM ha documentado, científicamente, cómo el arsénico y el fluoruro en grandes volúmenes provienen de las aguas más profundas debido a la sobreexplotación. La edad del agua en el vasto sector estudiado por los académicos dentro de la cuenca Lerma-Chapala fue estimada en un rango de entre 10 y 35 mil años, después de ser examinadas en México y Canadá. Esto indicaría que el agua más joven ha sido ya consumida. 

La zona donde se haya la mancha de expansión de pozos contaminados, precisó en 2015 el investigador Marcos Adrián Ortega, se ubica en lo que CONAGUA clasifica como los acuíferos del río La Laja y Laguna Seca, y que tanto los académicos como la población de esa región han denominado “Cuenca de la Independencia”. Los municipios guanajuatenses afectados por el consumo de agua de estos acuíferos inicialmente fueron seis: Dolores Hidalgo, San Miguel de Allende, San José Iturbide, Dr. Mora, San Luis de la Paz y San Diego de la Unión. Después se sumaron Irapuato y Celaya, donde se han encontrado evidencias de arsénico y fluoruro recientemente.  

Se trata de un solo acuífero y no de los dos que clasifica CONAGUA, lo ratifica CGEO-Juriquilla. El propósito de dividir el acuífero, al parecer, era facilitar la autorización de más perforaciones. “El agua con arsénico, fluoruro, aluminio y otros elementos proviene de flujos profundos que están ascendiendo al acuífero superior desde rocas fracturadas de origen volcánico, es agua termal que asciende por densidad” Asimismo, explicaba a detalle el investigador, que la extracción irracional de la cuenca creó depresiones profundas, pues en la década de los 50 del siglo pasado se hallaba a nivel de suelo, y cuando mucho a cinco o a 10 metros de profundidad, mientras que hoy se encuentra después de los 150 y hasta 250 metros, pero aun así siguen perforando pozos, afirmaba. Pero, no olvidemos, amable lector, que esta condición semejante de contaminación ya se encuentra en proceso en aguas subterráneas de seis estados más: Querétaro, San Luis Potosí, Aguascalientes, Zacatecas, Durango y Sinaloa. Todos presentan la misma problemática en mayor, o menor grado y tiende a agudizarse”, confirmó a EL UNIVERSAL el doctor Marcos Adrián Ortega en noviembre de 2015. Han pasado más de cinco años, ojalá las autoridades sanitarias hayan tomado las medidas pertinentes. 

Esta es la segunda parte del escrito de la ANPRAC. – Gracias a que nuestro actuar se ha hecho más eficiente con el paso de los años, hemos puesto en marcha novedosos procesos para la recuperación, aprovechamiento y tratamiento de agua, además de importantes programas de reforestación y captación de agua que tiene el objetivo de regresar hasta el 100 por ciento del agua que utilizamos. Somos una industria responsable, además de ser motor económico de miles de familias de manera directa e indirecta y con presencia en todo el territorio nacional. 

Por otro lado, también queremos hacerle saber que en la Industria Mexicana de Bebidas tenemos un sólido compromiso con nuestros consumidores, y por ello nos preocupamos por innovar e invertir en investigación y desarrollo. Hoy 55 por ciento de los productos que componen nuestro portafolios es bajo en calorías y tenemos el compromiso de que para 2024 sea el 70 por ciento. 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) la obesidad en México es un problema multifactorial, cuyas causas van más allá de las calorías ingeridas e involucran no solo los hábitos alimenticios, sino también falta de actividad física y el entorno social. De acuerdo con la FAO, el consumo promedio de calorías de un adulto en México es de tres mil 260, y las saborizadas representan menos del 10 por ciento de esta ingesta calórica diaria, mientras que 70.2 por ciento de las calorías consumidas provienen de alimentos no envasados que han pasado por un mínimo o nulo procesamiento y, por lo tanto, no son sujetos de ninguna norma regulatoria.

La industria Mexicana de Bebidas busca el bienestar de los consumidores y mantiene la mejor disposición de continuar un diálogo abierto, transparente y constructivo con los sectores público, privado y social con el propósito de promover los mejores hábitos saludables para las y los mexicanos. 

Agradecemos sus atenciones y nos ponemos a su disposición para cualquier información o aclaración que usted considere. Industria Mexicana de Bebidas. 

Desde luego que le tomamos la palabra a la ANPRAC y más adelante le haremos llegar un breve cuestionario. Todo, desde luego, en beneficio de la colectividad, de eso se trata este seguimiento periodístico. Tengamos presente que, comunicarse es entenderse y comprenderse. Eso es desarrollo humano. Continuará… 

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